Tribunales

Aqualia quiere evitar que el contrato de San Javier vuelva a la casilla de salida

La adjudicataria presenta una demanda en la que dice que el Tribunal de Recursos suspendió la licitación influido por la denuncia ante la Fiscalía

Panorámica de La Manga, cuyas redes de suministro y alcantarillado serán asumidas por la adjudicataria.

Panorámica de La Manga, cuyas redes de suministro y alcantarillado serán asumidas por la adjudicataria. / L.O.

María José Gil

María José Gil

Aqualia, la compañía que se adjudicó el contrato del suministro de agua del Ayuntamiento de San Javier suspendido por el Tribunal de Recursos Contractuales, ha presentado una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región en la que defiende la limpieza del proceso de licitación y tacha de «desproporcionada» la decisión del órgano del Ministerio de Hacienda que impidió la firma de la concesión.

El Tribunal de Recursos decidió devolver el procedimiento seguido por el Ayuntamiento a la casilla de salida atendiendo al recurso de una de las empresas licitadoras. Esta compañía argumentaba que el Consistorio había contratado a la consultora Ingeagua, que se encargó de elaborar el pliego de condiciones y de puntuar las ofertas, sin informar a los licitadores de su intervención en el proceso para que pudieran presentar alegaciones en caso de considerarlo oportuno.

La empresa que se llevó el contrato de casi 250 millones para gestionar el servicio de suministro de agua potable de San Javier y de La Manga apunta que la decisión del Tribunal de Recursos obedece realmente a la polémica que originó la denuncia presentada por el grupo municipal Pleamar ante la Fiscalía planteando anomalías en el proceso de licitación, aunque la investigación fue archivada al no encontrar indicios de delito.

«La decisión del Tribunal de Recursos Contractuales no es sino fruto del impacto que tuvo la supuesta existencia de una denuncia de la Fiscalía que nunca tuvo lugar», indica. También tacha de «contradictoria» la resolución y afirma que obedece «simple y llanamente a la influencia de las actuaciones penales y de la denuncia ante la Fiscalía que, erróneamente, pensaba que estaba en curso, pero no porque dispusiese de ningún indicio objetivo de ilegalidad o de error en la motivación». La conclusión de Aqualia es que si la Sala tiene dudas sobre el informe de valoración de las ofertas, «puede realizar ese juicio ella misma».

316 noticias y bulos publicados por autores que a veces ni existen

Aqualia acompaña la demanda que ha presentado ante el TSJ de un informe en el que responsabiliza a la competencia de la propagación de los bulos y de la publicación de noticias negativas sobre la compañía y sobre la licitación del contrato del Ayuntamiento de San Javier en la que obtuvo la mejor puntuación. El informe concluye que «entre noviembre de 2021 y diciembre de 2023 se publicaron 316 noticias relacionadas con la licitación de San Javier y con Aqualia. De ellas, «276 tenían un contenido negativo y una parte significativa hacía referencia a la posible existencia de un conflicto de interés, corrupción y a una investigación por parte de la Fiscalía», que fue archivada.

Además, apunta que las noticias publicadas en distintos medios «guardan gran similitud» en el tratamiento y en las imágenes. La investigación llega a detectar que incluso hay noticias firmadas por autores «cuyo perfil no se corresponde con identidades reales» o que «obran en Internet con el nombre de otras personas en otros países». Esta labor de rastreo ha sido realizada por la firma Kroll, que Aqualia presenta como «el principal proveedor mundial de servicios profesionales y de productos digitales relacionados con soluciones para el buen gobierno corporativo, la gestión de riesgos y el fomento de la transparencia». Su balance muestra que de las 316 noticias identificadas durante el periodo de licitación que hacen referencia a Aqualia y al procedimiento seguido por el Ayuntamiento, en 276 se atribuye un tratamiento negativo para la compañía. La proporción de noticias y referencias en los medios digitales con connotaciones negativas alcanza el 87%. Por el contrario, en el mismo periodo solo se han publicado 40 artículos e informaciones periodísticas con un tono «positivo o neutro», que suponen apenas el 13% el total.