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Viaje al centro de Amazon Murcia

Amazon apuesta por la automatización y robotización de las funciones para mejorar la funcionalidad y rapidez de los procesos de trabajo en los distintos departamentos que engloba el centro logístico, situado en Corvera, y así, aseguran, facilitar la jornada laboral a los cerca de dos mil trabajadores a los que dan empleo en la Región

Irene Jordán

Desde su llegada a Murcia, Amazon ha creado 2.000 puestos de trabajo repartidos entre la estación logística, que recibe y clasifica los paquetes, y el centro logístico robotizado (ART), donde se almacenan los productos y se gestionan de manera diaria cientos de miles de paquetes. El gigante electrónico, que ha contribuido desde 2020 al desarrollo y la economía de la Región de Murcia, da servicio a clientes de España y del sur de Europa.

En el centro logístico robotizado, también llamado RMU1, se reciben los productos enviados por los proveedores, se almacenan y «cuando el cliente hace el pedido, simplemente se envían», como explica la directora general del centro logístico de la Región de Murcia, Nora Aznar. Aquí también comienza la jornada laboral de todos los trabajadores, incluso la de aquellos que se encuentran en la estación logística porque «antes de cada turno se realiza un pequeño discurso o reunión». Se trata de un almacén robotizado de productos pequeños y medianos que, tras ser descargados de los muelles de recepción, recorren más de 15 kilómetros de cinta transportadora dentro de cajas negras de tamaño grande.

Los empleados tienen una pantalla con videojuegos para que puedan dispersarse 

No todos los productos recibidos en los muelles pertenecen a Amazon, pues la empresa norteamericana se encarga, además, de la logística de pequeñas empresas. Y no todos los productos que se almacenan y gestionan han sido comprados con anterioridad porque «no llegan necesariamente con orden de pedido».

El RMU1 cuenta con tres plantas iguales y unos 5.000 metros cuadrados de almacenaje. Los productos previamente escaneados y colocados en caja negra se suben a la segunda planta, donde continúa el proceso de almacenado y donde se dan los procesos más complejos. Los trabajadores escanean los productos y los acomodan en estanterías que van hacia ellos de forma automática, ya que «todos trabajan alrededor de las máquinas».

Dos  trabajadores en el 
centro logístico robotizado | ISRAEL SÁNCHEZ

Dos trabajadores en el centro logístico robotizado | ISRAEL SÁNCHEZ / iRENE JORDÁN

Los espacios de las estanterías se iluminan por colores cuando el robot detecta que el producto puede caber mejor en uno de los huecos. Y al contrario, cuando en la estación del proceso inverso, y una vez que el cliente lo ha comprado, se saca de la estantería, se escanea y se coloca en caja negra. Esto facilita a los trabajadores el trabajo mecánico.

Amazon sigue el sistema de almacenaje caótico, que mezcla los productos siempre y cuando cumplan los mismos estándares de calidad, para que «el mismo artículo esté en más de una estantería y buscarlo sea más rápido para los trabajadores». Además, al lado del ordenador principal de trabajo, los empleados tienen una pantalla con videojuegos para que «puedan dispersarse del trabajo mecánico». Los ‘easy games’ actúan como una forma de entretenimiento con la que pueden jugar en solitario e ir ganando puntos.

Apostando por la sostenibilidad, se ha reducido el volumen de los paquetes en más de un 41%. Así, se disminuyen, además, toneladas de deshechos inncecesarios, se optimizan las cargas de los camiones y se reduce el número de camiones. Por este motivo, algunos van sin caja. «Nosotros aquí no ponemos ningún plástico ni flejamos. Y utilizamos papel para proteger los productos». Y más del 50% de los envíos en Europa van sin embalaje adicional o con un embalaje adaptado en sobres de papel o cartón para fomentar que «si los productos pueden ir sin embalaje adicional, lo hagan», según Aznar.