Salud

Salud revisará 300 torres de refrigeración y condensadores en la Región en busca de legionela

El Plan de Control sobre la Legionelosis de la Consejería prevé tomar muestras a todas las instalaciones de la Región entre 2024 y 2025

Medidas para evitar la aparición de focos en viviendas

Medidas para evitar la aparición de focos en viviendas

Ana García

Ana García

Más de la mitad de los brotes de legionela se dan en los meses de verano, de ahí que en estas fechas administración sanitaria y empresas del sector redoblen los esfuerzos por controlar aquellos espacios en los que puede aparecer la bacteria de la legionelosis. Torres de refrigeración y condensadores evaporativos son la principal fuente, aunque también se pueden dar focos en piscinas o fuentes ornamentales.

La Consejería de Salud de la Región de Murcia acaba de elaborar el Plan de Prevención y Control de la Legionelosis en la Comunidad Autónoma para 2024 y 2025, un documento que cuenta con una actualización de las torres de refrigeración y condensadores evaportativos que hay en la comunidad.

En total, hay registradas 300 torres y 321 condensadores. Estos sistemas se encuentran principalmente en empresas de alimentación y manipulación, aunque también aparecen en esa lista algunos ayuntamientos, empresas de cauchos o centros comerciales, entre otros.

El documento, al que ha tenido acceso La Opinión, establece que durante este 2024 se van a tomar muestras de agua para ser analizadas en el 50% de las torres de refrigeración y condensadores de la Región (lo que supone más de 300 instalaciones), mientras que el otro 50% de los aparatos serán revisados durante el próximo año 2025.

La legionelosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria de la legionela. La legionella pneumophila vive en aguas estancadas, generalmente a temperaturas superiores a 35ºC. La forma más común de transmisión de la legionela es la inhalación de aerosoles contaminados que se generan con las pulverizaciones, los chorros y las nebulizaciones de agua contaminada.

Los profesionales sanitarios recuerdan que esta afección puede llevar a complicaciones pulmonares y la mayor fuente de contagio son los sistemas de aguas de grandes edificios, hoteles y hospitales, aires acondicionados, humificadoras, máquinas de rocío y fuentes de agua termal.

La Dirección General de Salud Pública suele incidir en estas fechas estivales a través del Programa de Prevención y Control de la Legionelosis en la revisión de instalaciones.

Para todo este trabajo, Salud cuenta también con la colaboración de los servicios sanitarios de los distintos ayuntamientos, quienes ayudan a realizar el censo de las instalaciones a vigilar.

Desde la Consejería explican que durante 2024 se van a realizar un total de 540 inspecciones en centros sanitarios, sociales, piscinas, balnearios y alojamientos turísticos, y se van a revisar 830 instalaciones entre pulverizadores de agua de terrazas, fuentes ornamentales, máquinas de riego y vehículos de limpieza viaria o torres de refrigeración.

La Dirección General de Salud Pública y Adicciones ha realizado desde que se inició el año, 396 inspecciones y se han tomado 682 muestras de agua para el análisis de legionela.

Brote en la Región en 2023

El pasado verano la legionela volvió a ser noticia en España con tres brotes, uno de ellos en la Región de Murcia. El caso de Murcia fue el menos numeroso, ya que sólo hubo tres personas afectadas en el municipio de Las Torres de Cotillas, frente a la quincena que se contabilizaron en Albenic (Valencia) y las siete de Cáceres, donde se llegó a registrar un fallecido por esta causa.

Pese a estos brotes puntuales, las cifras de los últimos años muestran un descenso de los casos de legionelosis en la Región de Murcia, ya que de los 74 que se contabilizaron en 2021, se bajó en 2022 hasta los 65 contagios y el pasado año 2023 se contabilizaron algo más de medio centenar.

Hay que recordar que el mayor brote de legionela de España se produjo en Murcia en el año 2001, cuando se contabilizaron alrededor de 800 casos sospechosos y más de 500 confirmados.

Con el objetivo de minimizar el riesgo de exposición de la población a aerosoles emitidos por instalaciones con probabilidad de proliferación de legionela, el Servicio de Sanidad Ambiental ejerce labores de prevención y control de la legionelosis durante todo el año en establecimientos con torres de refrigeración y condensadores evaporativos.

Incubación y síntomas

La legionela tiene un periodo de incubación de entre dos y diez días y sus síntomas clínicos se parecen a los de las neumonías atípicas, con una sintomatología respiratoria variable (que al principio puede incluso confundirse con la gripe), así como alteraciones de diversos órganos, hígado, riñón, tracto intestinal y cerebro, que pueden ser más o menos severas en función del estado previo del afectado.

Si la legionela se trata a tiempo, la mortalidad no supera el seis por ciento; pero si el tratamiento se inicia pasadas 48 horas del comienzo del cuadro clínico, puede aumentar al 25 por ciento.

Actualización del protocolo

Esta semana el Consejo de Ministros ha aprobado una nueva actualización del protocolo que existe para evitar la propagación de la legionela con el objetivo de mejorar la seguridad y claridad en la gestión de las instalaciones que utilizan agua y pueden producir aerosoles, reduciendo así el riesgo de legionelosis para la población.

La norma introduce cambios en varios artículos clave del Real Decreto original. Uno de ellos es la redefinición del concepto de ‘titular de la instalación’, ampliando su alcance para incluir no solo a los propietarios, sino también a los explotadores de las instalaciones, garantizando así una mayor seguridad en la responsabilidad del cumplimiento normativo.

Además, el artículo 5 ha sido revisado para especificar que, en caso de que la instalación sea operada por una entidad distinta al propietario, la responsabilidad del cumplimiento de las obligaciones recaerá en la persona explotadora, a menos que se pueda demostrar lo contrario documentalmente.

Otro cambio es la actualización del artículo 11, que ahora exige que la toma de muestras para la determinación de legionela se realice exclusivamente por entidades o empresas acreditadas con la norma UNE-EN-ISO/IEC 17025:2017. Esta medida asegura que los procedimientos se lleven a cabo con la máxima calidad y precisión. Además, se flexibiliza la gestión del agua en ciertas instalaciones, permitiendo la recirculación sin vaciado total en determinados casos, siempre que no se comprometa la salud pública, facilitando una gestión más eficiente en términos económicos y energéticos.

Medidas para evitar la aparición de focos en viviendas

La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Salud ofrece una serie de recomendaciones a los ciudadanos para evitar que surjan focos de legionela en las viviendas. Entre ellas destacan:

Agua de la red

Debe utilizar agua de la red general de abastecimiento público para beber, cocinar, preparar alimentos, higiene personal y otros usos domésticos. Si no existe red de abastecimiento, el suministro se debe realizar mediante cisternas para el transporte de agua de consumo humano que dispongan de la correspondiente autorización sanitaria, exclusiva para esta actividad.

Depósitos o aljibes

Si cuenta con depósitos o aljibes de agua de consumo humano deben ser de entrada y salida continua, no de reserva para uso esporádico para cuando se produzcan cortes de suministro. Es conveniente que dispongan de rebosadero, llave de corte y vaciado de fondo. Realice limpieza y mantenimiento de forma periódica por personal cualificado.

Calentadores

Si tiene un calentador de gas, eléctrico o acumuladores de agua caliente, mantenga siempre la temperatura del agua igual o superior los a 60 ºC y no lo apague, asegúrese de que su funcionamiento es continuo. El agua debe salir por los grifos a una temperatura mínima de 50 ºC.

Dejar correr el agua

Es recomendable, al menos una vez al año, dejar correr por todos los grifos agua caliente a la mayor temperatura posible (al menos a 70 ºC).

Ausencia del domicilio

En caso de ausencia prolongada del domicilio o de una segunda residencia, es conveniente, al regresar, abrir los grifos y duchas y dejar correr el agua para eliminar el agua estancada de las tuberías, también la caliente a temperatura elevada.

Riego de jardines

En jardines, se recomienda usar riego por goteo y, en caso de realizarlo por aspersión, utilizar agua directa de la red y en horario en el que no haya personas.