Medio Ambiente

Garantizan que solo habrá redes antimedusas este verano en zonas muy puntuales del Mar Menor

El Comité de Asesoramiento Científico del Gobierno regional defiende que toma esta decisión para no dañar el ecosistema

Aseguran que las 'huevo frito' no son peligrosas y su picadura no tiene efecto en el ser humano

Enrique Ujaldón, Víctor Serrano y Emilio María Dolores, este martes.

Enrique Ujaldón, Víctor Serrano y Emilio María Dolores, este martes. / CARM

EFE

El Gobierno regional instalará redes antimedusas en el Mar Menor en línea de 2023 con una intervención "casi quirúrgica" solo en puntos determinados y muy específicos en los que la proliferación de esos celentéreos sea incompatible con el baño, con el fin de no dañar el ecosistema, en parámetros físico-químicos en una "buena" situación.

Su proliferación en el último mes ha llevado a convocar de urgencia este martes una reunión del Comité de Asesoramiento Científico del Gobierno para obtener su autorización, para lo que se han pedido permisos a la Demarcación de Costas y a la Dirección General de Medio Natural autonómica.

Según el portavoz del comité, el veterinario Emilio María Dolores, no hay niveles preocupantes de hipoxia o falta de oxígeno, puesto que hay de media 6,25 miligramos por litro y por encima de los 5 se considera una situación normal. Junto al portavoz han estado también el secretario general de la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Enrique Ujaldón, así como el director general del Mar Menor, Víctor Serrano.

También son bajos los de clorofila y de turbidez, por lo que quitando el área de la mancha blanca, la transparencia es excelente.

Las lluvias torrenciales del pasado 12 de junio produjeron mayores aportes de nutrientes, pero han sido reabsorbidos por el ecosistema, por lo que los niveles actuales están por debajo de los límites permitidos en la normativa.

En ningún caso se plantean más de 40 kilómetros lineales de redes como se venía haciendo años atrás, pues estos celentéreos ocupan un importante lugar en la cadena trófica y contribuyen a una mejor regulación del ecosistema al evitar la acumulación de nutrientes.

En una situación similar a la que ya se vivió el pasado verano, la Cotylorhiza tuberculata, popularmente conocida como huevo frito, experimentó un momento "disparador de la estrobilación", su forma de reproducción, a partir del pasado 17 de mayo, cuando se produjo una "subida brusca de la temperatura del agua".

Siguiendo el modelo del pasado verano, la previsión es que la mayor parte se concentren en la cubeta norte del Mar Menor, en la zona de Veneziola y la ribera interna en San Pedro del Pinatar y Los Nietos.

Las medusas no son peligrosas y su picadura no tiene efecto en el ser humano, pero pueden "dificultar el baño y ser muy molestas en caso de grandes poblaciones" y habrá que llevar a cabo una "reposición continua de los paños" con una revisión previa para soltar los caballitos de mar que puedan quedar enganchados.

Se evitarán "embolsamientos de medusas" y acumulación en los laterales que luego puedan entrar en la zona de baño y se tomarán medidas para evitar que se acumule red en el fondo.

El verano pasado, a pesar de su gran proliferación, la mayoría de ejemplares no llegaron a desarrollarse hasta ser adultos reproductores, ya que el nivel de zooplancton era muy bajo, como ocurre este año.