Salud

Estas son las trece playas libres de humo de tabaco para este verano en la Región

Seis municipios murcianos se suman al programa puesto en marcha por la Consejería de Salud para garantizar espacios de ocio sin tabaco

La playa de La Chapineta, en Cartagena, es una de las declaradas 'libres de humos' por la Consejaría de Salud.

La playa de La Chapineta, en Cartagena, es una de las declaradas 'libres de humos' por la Consejaría de Salud. / L.O.

Ana García

Ana García

Fumar es perjudicial en todas sus modalidades, ya que no existe un nivel seguro de exposición al tabaco. Por ello, las administraciones siguen dando pasos para lograr cada vez más espacios sin humo, zonas en las que los ciudadanos no se encuentren expuestos a las partículas nocivas que genera su combustión. Tras la prohibición del tabaco en los bares se está avanzando en lograr parques infantiles sin humo, así como playas identificadas con esa misma distinción.

La Región de Murcia fue una de las primeras de España en poner en marcha el programa piloto para contar con una Red de Playas sin Humo, a través de la Consejería de Salud. Esto fue en 2018. Y aunque en un primer momento fueron varios los municipios costeros que se sumaron a la iniciativa de forma voluntaria, ésta se ha estancado y sólo 13 de las 254 playas que hay en la costa murciana participan en el proyecto de promoción de la salud.

Las 13 playas de la Región libres de malos humos se distribuyen en un total de seis municipios: Mazarrón (5), San Javier (3), Los Alcázares (2), Cartagena (1), San Pedro del Pinatar (1) y Águilas (1).

«Queremos desnormalizar el consumo de tabaco y las playas son una zona objetivo en la que trabajar, ya que son espacios en los que se reúnen jóvenes y muchas familias. Para ello hay que sensibilizar a la población de los beneficios de una vida sin tabaco, potenciando estilos de vida saludables», explica la jefa del servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Salud, Olga Monteagudo, encargada del proyecto Playas sin Humo.

Recuerdan los responsables del programa que el consumo de tabaco es la principal causa de enfermedad y de muerte evitable, lo que lo ha convertido en un grave problema de salud pública.

La actual legislación sobre consumo de tabaco no prohibe fumar en las playas, aunque sí en otros espacios al aire libre como los parques infantiles o las zonas de juego para la infancia acotadas, así como los recintos de centros sanitarios.

Murcia fue de las primeras comunidades en poner en marcha la iniciativa Playas sin Humo, siguiendo el ejemplo de Galicia, que fue pionera. Para ello, se invitó a los coordinadores gallegos a la Región para conocer los pasos que ellos habían dado y poder así replicarlos en esta zona del sureste español. «En su caso, ellos apostaron por playas y puertos sin humo», teniendo en cuenta las características de sus zonas pesqueras y que el índice de fumadores entre los trabajadores del mar es muy elevado, apunta Monteagudo.

Tras las experiencias de Galicia y Murcia se han ido sumando otras en territorios como Ibiza, Canarias y Cataluña.

Playas sin Humo

Mazarrón

  • Playa de El Rihuete (toda su extensión).
  • Playa de Bahía (conocida como Bahía Chica).
  • Playa El Castellar.
  • Playa La Reya.
  • Playa Nares.

San Pedro del Pinatar

  • Playa Villananitos (entre el muro del Club Náutico Lo Pagan y las instalaciones del Chiringuito Bitákora).

San Javier

  • Playa deportiva del Pescador (Santiago de la Ribera, en toda su extensión).
  • Playa el Castillico (Santiago de la Ribera).
  • Playa Mistral (La Manga).

Los Alcázares

  • Playa de La Concha (zona deportiva.
  • Playa de Las Salinas (zona deportiva).

Águilas

  • Cala de las Higuericas.

Cartagena

  • Playa de La Chapineta.

Barcelona lo prohibe

Playas sin Humo no contempla una prohibición como tal ni un sistema de vigilancia del cumplimiento de la recomendación de no fumar en zonas de playa, pero sí propone un sistema de autocontrol y sensibilización con programas dirigidos a la prevención del consumo de tabaco y fomento del abandono de esta práctica.

El desarrollo del programa supone la colaboración entre la Consejería de Salud y los ayuntamientos en la difusión y sensibilización a la población en las playas adheridas. Un compromiso a través del cual Salud proporciona material informativo y de señalización para estos espacios costeros, como son vallas y banderas.

El acceso a las playas adheridas es libre, por lo que no supone multas para quien decida fumar. Aunque las entidades locales son libres de proponer en sus ordenanzas municipales la prohibición y vigilancia del consumo de tabaco en las playas adheridas. En este caso, Olga Monteagudo confirma que ninguno de los municipios que participan en el programa en la Región de Murcia prohiben o sancionan, siendo Barcelona el único ayuntamiento de España que lo prohibe. En Barcelona se prohibió fumar en 2021 en cuatro playas y un año después se extendió a todas.

La jefa del servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Salud reconoce que «hace falta un impulso» y que los ayuntamientos costeros se animen a participar e incluir más playas en este proyecto. Aunque también considera que «en ocasiones es mejor tener pocas y que se respeten que tener todos los espacios costeros incluidos y que los usuarios no respeten la recomendación».

Colillas, fuente contaminante

Teniendo en cuenta también el cuidado del medioambiente y la sostenibilidad del planeta hay que tener presente que las colillas son una fuente de contaminación de playas y mares. Desde el servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería murciana indican que el tiempo de degradación de las colillas en el mar es de unos diez años, aunque hay estudios que hablan de hasta 25 años para que esto suceda.

Durante este tiempo, las colillas de los cigarrillos liberan componentes químicos que van al agua y que, por lo tanto, provocan efectos negativos en la fauna marina. Estos efectos también se registran en la arena, en la que el tiempo de degradación aumenta.

Las partículas nocivas ocupan un radio de 21 metros

Playas sin Humo es un programa voluntario regional que pretende extender un modelo de deshabituación tabáquica tanto para adultos como para nuevas generaciones. Con él, se trata de reforzar la idea de que el tabaco, sus productos derivados y el cannabis causan daños en la salud tanto de los fumadores como de quienes les rodean, además de ser perjudicial para el medio ambiente, promoviendo así la norma de no fumar en las playas. El programa no prohíbe su consumo, sino que fomenta la reflexión sobre sus efectos en la salud y el medioambiente, a partir de la recomendación de no fumar en determinados espacios de las playas. Los especialistas indican que no existe un estándar claro sobre la distancia óptima para estas zonas de no fumadores al aire libre, aunque estudios recientes señalan que las partículas nocivas del tabaco y las PM2.5 se extienden por un radio de 21 metros. Con estas mediciones parece claro que la única forma de no estar expuesto a estas partículas en una playa es que en ella no se fume, ya que las aglomeraciones hacen complicado que se cumpla con esta distancia.