Urbanismo

Los restos del esqueleto en ruinas de La Manga desaparecen del paisaje

La mancha parda que proyectaba al otro lado del Mar Menor ha dejado de verse tras la demolición del edificio que debía ser un hotel gemelo del Doblemar

Explanada situada junto al hotel Doblemar que había ocupado la edificación en ruinas de La Manga.

Explanada situada junto al hotel Doblemar que había ocupado la edificación en ruinas de La Manga. / Ivan Urquízar

María José Gil

María José Gil

La mancha parda que el esqueleto en ruinas de La Manga proyectaba al otro lado del Mar Menor ha dejado de ser visible. Tras la demolición del edificio inacabado que debía haber sido un hotel gemelo del Doblemar y la retirada de los escombros de la parcela situada junto a la playa, han desaparecido del paisaje los últimos restos de la edificación, después de casi medio siglo de litigios con la empresa propietaria.

La parcela que ocupaba la estructura desaparecida es ahora una explanada junto al Mar Menor totalmente expedita, en la que podrá construirse un nuevo hotel, aunque la superficie y el volumen no podrá alcanzar ya las dimensiones del inmueble que acaba de ser demolido, dado que la Ley de Costas y los cambios introducidos en la normativa urbanística obligarán a retranquearlo.

El Ayuntamiento de San Javier ha ejecutado la demolición de forma subsidiaria ante la negativa de la empresa propietaria a asumir el derribo, que ha supuesto un gasto de casi un millón de euros. Tras haberse alcanzado un acuerdo entre ambas partes para acometer el derribo que había obtenido la aprobación de la Demarcación de Costas, la compañía de los herederos de Tomás Maestre planteó una nueva reclamación al Consistorio, que retrasó la demolición casi un año.

Finalmente, el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, decidió asumir la obra y sacó a licitación el proyecto para ejecutarlo con cargo al Ayuntamiento, que después pasará la factura a la propietaria.En el mes de noviembre las máquinas entraron al recinto y en enero empezó a trabajar la enorme grúa que durante varios meses ha ido mordiendo la estructura desde los pisos superiores hacia abajo y desde fuera hacia dentro.

A finales de febrero concluyeron los trabajos que han permitido limpiar totalmente la explanada existente ahora junto al hotel Doblemar. El alcalde espera que la parcela salga a la venta para cargarle la factura de la demolición a la compañía propietaria y cobrarse de los ingresos que obtenga con la operación.

Ambos edificios empezaron a levantarse al mismo tiempo a mediados de los años 70 del siglo XX, pero los problemas surgidos en la estructura de lo que iba a ser el hotel Lagomar impidieron que la obra llegara a terminarse.

Sí se terminó el hotel Doblemar, que sigue siendo el mayor de la Región. Su propietario, el fallecido Tomás Maestre, intentó atraer a La Manga a inversores árabes, tal y como estaban haciendo las empresas de la Costa del Sol, pero tuvo poco éxito.

Entre ambos edificios, que alcanzan las once plantas, debían sumar casi 950 camas en un momento en que La Manga empezaba a despuntar. Empezó entonces un largo contencioso con la empresa constructora, que continuó después con la Administración cuando las autoridades le denegaron la autorización para terminar la obra.

A principios de siglo los vecinos de la zona se movilizaron para protestar por la existencia de la vieja estructura y reclamar la demolición. El 2012 la edificación fue declarada en ruinas definitivamente, pero han tenido que pasar doce años para que llegara a ejecutarse la sentencia que ordenaba el derribo. Su ejecución ha requerido una larga tramitación, dado que el inmueble se encontraba a orillas del Mar Menor, que es un espacio protegido, por lo que no ha sido posible utilizar explosivos ni métodos agresivos que suponían un peligro.

Las galerías comerciales también serán demolidas

Las antiguas galerías comerciales situadas frente al edificio derribado en la Manga también serán demolidas. El derribo empezará por la zona más cercana al Mediterráneo, que se encuentra «en estado de ruina inminente», según ha explicado a La Opinión el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de San Javier, Antonio Martínez Torrecillas. El resto del recinto también está precintado y vallado, pero se considera que tiene más espera, por lo que no será demolido de forma inmediata . Al igual que ocurrió con la estructura del viejo edificio inacabado, los antiguos locales situados al otro lado de la Gran Vía de La Manga, cerca de la playa del Mediterráneo, han ido deteriorándose con el paso de los años y se encuentran ya en mal estado, por lo que también serán derribados. El Ayuntamiento de San Javier ejecutará la demolición de los locales de la primera línea de forma subsidiaria, tal y como hizo con el esqueleto en ruinas del hotel Lagomar. El concejal indicó que las antiguas galerías comerciales pertenecen en gran parte a la cadena Roc, propietaria del hotel Doblemar, que tiene un proyecto para el espacio en desuso, pero también hay un grupo de propietarios que no están interesados en los planes de la compañía hotelera, lo que complica la situación. Martínez Torrecillas asegura que el recinto «está precintado y vallado», pero genera un problema de seguridad, lo que obliga a la Policía Local a realizar «inspecciones en cada turno. Los módulos cercanos a la playa se han deteriorado y suponen un peligro. Por eso el Ayuntamiento va a proceder a la demolición», explicó . Añadió que la actuación será la misma que en el caso del hotel derribado, con un proyecto que ya ha sido aprobado por la dirección general de Litoral y la Demarcación de Costas.