Seguridad

Clínicas de reproducción y estética de la Región, en el objetivo de los inspectores sanitarios

Salud elabora el nuevo Plan de Inspección de Servicios Sanitarios 2024-2025 y pondrá en la calle a un total de 59 profesionales para detectar irregularidades

Mamifestación de idental por Gran Via hasta la glorieta de España

Mamifestación de idental por Gran Via hasta la glorieta de España / L.O.

Ana García

Ana García

La Inspección Sanitaria tiene dos nuevos objetivos en los que centrarán sus intervenciones durante este año y el próximo. Las clínicas de reproducción asistida y centros de estética se colocan en la diana de los inspectores de la Consejería de Salud de la Región de Murcia, quienes harán un control más exhaustivo y aplicando nuevos protocolos para garantizar que estos servicios se prestan con todas las garantías al ciudadano.

Para ello, la Consejería ha elaborado a través de la Dirección General de Planificación, Farmacia e Investigación Sanitaria el nuevo Plan de Inspección de Servicios Sanitarios 2024-2025 que ha visto la luz esta misma semana y en el que se actualiza el plan de 2022-2023 con nuevas actuaciones.

Vigilancia de centros y clínicas sin autorización o que realizan una actividad distinta a la que aparece en su permiso, con personal no cualificado, errores y falsificaciones de recetas, reclamaciones de pacientes, revisiones de vehículos de transporte sanitario y control de bajas por enfermedad común o accidente son sólo algunas de las labores que realiza el servicio de Inspección Sanitaria.

El director general de Planificación, Farmacia e Investigación Sanitaria, Jesús Cañavate, explica a La Opinión que en los controles a centros, servicios y establecimientos sanitarios se autorizan y comprueban los permisos del RES (Registro de Establecimientos Sanitarios), autorizaciones que hay que renovar cada cinco años y con las que los centros están obligados a comunicar cualquier cambio en este tiempo. «Con estas actuaciones buscamos ofrecer garantías a los usuarios y pacientes sobre la actividad sanitaria que realizan estos establecimientos», afirma.

Estas inspecciones se hacen de oficio, aunque también se planifican teniendo en cuenta denuncias ciudadanas o quejas recibidas.

Por ello, Salud ha decidido incrementar en esta ocasión las vigilancia sobre los centros de reproducción humana asistida, de los que hay 17 clínicas privadas en la Región de Murcia, a las que se une la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Virgen de la Arrixaca, que comenzó a funcionar en el año 2006, pero que no se completó con la puesta en marcha de un laboratorio propio hasta 2022.

«En ellos se trabaja con óvulos y embriones, y es necesario que todo el procedimiento se desarrolle con la mayor seguridad posible», apunta Cañavate, quien recuerda que España es el país de Europa con más centros de reproducción asistida, lo que hace que vengan incluso parejas extranjeras con el objetivo de ser padres.

Casos de intrusismo

A los controles sobre las clínicas de reproducción se sumarán también los que se realicen en clínicas de medicina estética, ya que «tenemos conocimiento de casos de intrusismo y uso de sustancias con las que hay que tener mucho cuidado».

El responsable de Planificación, Farmacia e Investigación Sanitaria informa de que en los casos en los que se detecta que quienes están ejerciendo en estos centros no son sanitarios se pide la colaboración de la Policía Judicial o la Guardia Civil, sobre todo en aquellos en los que se usa un domicilio particular o un espacio no autorizado, «para poder acceder al interior».

Además, puntualiza que hay que distinguir entre centros de estética y centros de medicina estética, ya que al incluir la palabra ‘medicina’ debe contar en su plantilla con médicos cualificados. En el último año la Consejería de Salud ha intervenido en un total de 12 clínicas que no contaban con la autorización necesaria para la actividad que desarrollaban.

Cuatro inspecciones diarias

La última memoria disponible del Servicio de Inspección Sanitaria, correspondiente al año 2022 (la de 2023 se conocerá en los próximos meses) detalla que en ese ejercicio se llevaron a cabo un total de 1.368 actuaciones, lo que supone cerca de cuatro cada día. Entre ellas destacan las visitas a establecimientos, comprobación de acreditaciones, revisiones de ambulancias, atención a reclamaciones o denuncias ciudadanas.

Jesús Cañavate recuerda que uno de los casos que más afectados tuvo fue el registrado en 2018, cuando iDental cerró sus instalaciones de la noche a la mañana dejando a más de 1.600 ciudadanos con los tratamientos dentales sin terminar. «En aquel momento recogimos en colaboración con Guardia Civil más de 26.000 historias clínicas que tuvimos que entregar una a una a sus dueños», afirma.

Para desarrollar todo esta labor inspectora, la Consejería de Salud cuenta con un equipo de 59 profesionales divididos en cuatro servicios de inspección (centros, prestaciones, incapacidad temporal y atención al usuario) y uno de ordenación farmacéutica. En total, dispone de 25 inspectores médicos más dos farmacéuticos; 18 subinspectores enfermeros; 10 técnicos sanitarios de apoyo; y seis farmacéuticas en el Servicio de Ordenación Farmacéutica de la Dirección General.

Revisan cerca de 9.400 bajas laborales

El servicio de Incapacidad Laboral (IT) de la Dirección General de Planificación, Farmacia e Investigación Sanitaria lleva a cabo un control de todas las bajas laborales durante el primer año y, a partir de ese momento, pasan a depender del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Durante el año 2022 (última memoria disponible) se llevaron a cabo un total de 9.395 actuaciones en este ámbito. De ellas, 2.059 fueron simples controles de bajas de la Consejería de Salud, a las que se suman los 536 que se realizaron por petición de las propias empresas que solicitaban que se revise la situación de algún trabajador y los 6.800 controles que se hicieron en colaboración entre la inspección y las mutuas. El director general, Jesús Cañavate, informa de que durante el ejercicio 2022 las mutuas hicieron 17.829 propuestas de alta, de las que 2.957 fueron confirmadas por la Inspección tras hacer las comprobaciones oportunas. Además, destaca la labor que se viene haciendo desde el año 2018, cuando la Consejería de Salud puso en marcha la Unidad de Seguimiento de Enfermedades Profesionales (USEP), que realiza un trabajo específico para detectar aquellos casos en los que la dolencia del empleado tiene un origen laboral y una relación directa con su desempeño.