Investigador del Laboratorio de Climatología de la UA

Javier Martí: "Mi propuesta se adaptaría mejor a los microclimas que tenemos en la Región"

El caravaqueño acaba de publicar en una revista científica su idea de dividir en 19 las zonas climáticas de la Comunidad frente a las cinco actuales de la Aemet. Ello permitiría alcanzar mayor precisión a la hora de lanzar alertas meteorológicas

El investigador caravaqueño Javier Martín.

El investigador caravaqueño Javier Martín. / E.S.

Enrique Soler

Enrique Soler

El investigador caravaqueño del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA), Javier Martí, propone un nuevo mapa con 19 zonas que mejora el de la Aemet. Martí ha elaborado una nueva zonificación más detallada de las áreas de aviso por temperaturas altas para poder responder mejor a la hora de activar protocolos regionales o municipales. Su estudio, publicado en la revista Cuadernos geográficos, presenta una metodología que ha permitido fragmentar la Comunidad en 19 zonas climáticas, frente a las cinco que propone el organismo oficial.

Propone dividir el mapa de la Región en 19 zonas...

Creo que con mi propuesta, aún pendiente de validar, los avisos por temperaturas máximas nos irían mucho mejor. Se adaptarían mejor a los microclimas que tenemos en la Región de Murcia, favoreciendo los protocolos de actuación que se destinan a las temperaturas máximas, a la hora cerrar áreas forestales o llevar a cabo protocolos con personas mayores o sin hogar. Este sistema mejoraría su eficacia, ya que los recursos estarían dedicados a zonas más concretas y no destinarían a áreas tan amplias, como pueda suceder en las Tierras de la Vera Cruz o en Lorca, que en este caso llega desde cotas muy altas hasta la costa, que cuenta con muchos microclimas, pero con la configuración actual de Aemet cuentan con una sola área.

¿Cómo sería el dibujo de estas 19 áreas?

Se han usado por códigos postales. Actualmente, Aemet divide la Región en cinco áreas, similares a las comarcas. En mi caso, mi metodología para fraccionar un poco más el terreno e intentar identificar los máximos microclimas posibles ha sido dividirlas por códigos postales. Lo que hemos hecho ha sido calcular una serie de percentiles, a partir del estudio de la serie climática, y ver cuáles son las temperaturas que están en los umbrales de riesgo, que son poco comunes. Sobre todo, para no llegar a situar temperaturas muy altas o bajas y que nunca lleguemos a ellas, y que continuamente estemos en aviso; que es lo que sucede ahora mismo, especialmente en la costa y en la zona de montañas con las alertas, que están sobreestimados.

Una situación que vemos muy frecuentemente, esta división solventaría ese problema.

Un ejemplo claro sería Lorca, que tiene un término muy amplio. La temperatura que hay en la Hoya de Lorca en la zona del Guadalentín, no tendrá nada que ver con las temperaturas altas y en la costa. Por lo pronto tenemos tres zonas que nunca van a cumplir la misma máxima. Así que, si ponemos un aviso amarillo de 38 grados para la zona del Guadalentín, nunca llegarán a los 38 grados en el resto del área. Aquí pasa lo mismo con la zona más cálida en Calasparra, que el resto del área que tienen unas altitudes mucho más altas es difícil que se llegue a esas temperaturas. Hemos visto como zonas del Campo de San Juan de pedanías altas de Caravaca y Moratalla, en los últimos veinte años, nunca se ha llegado a las temperaturas de aviso amarillo, siempre se han quedado por debajo de los 38 y en ocasiones no se han llegado ni a los 36 grados. Con esta propuesta, que está pendiente de ver si vale para las temperaturas mínimas, lo que se pretende es dividir el territorio y adecuar más los umbrales a la realidad.

Algo que también sucede con los avisos por nieve...

Si, en ese caso se incluye Calasparra y es muy complicado que nieve en esa zona. Sucede algo similar en Alicante, que está dividida en tres áreas: litoral, litoral Norte y zonas de costa, lo ponen como aviso amarillo por nieve. Son situaciones que chocan con la realidad. Lo que sucede es que, muchas veces, esos avisos hacen que la población no confié en ellos. Si es cierto que las temperaturas es una situación, pero con las precipitaciones es mucho más complicado, ya que no es un problema continuo. Por eso, en este estudio me he centrado únicamente en las temperaturas, ya que es más fácil de modelizar y resolver. Con esta metodología se intentaría no lanzar avisos en zonas que nunca llegarán a esas temperaturas.

Tenemos una Región con muchas particularidades, pero de la corta extensión si lo comparamos con la meseta.

Hay algunas provincias de España, como por ejemplo Valladolid, que toda la provincia es una misma área de aviso. En zonas de meseta o donde no hay relieve este sistema que propone Aemet es muy útil. Sin embargo, es zonas de mucho relieve o donde la presencia de microclimas es común, hay que ir un poco más allá de la propia división de comarcas o municipios. Metodologías similares a la mía se han tenido en cuenta en otras comunidades autónomas u organismos, como sucede en Cataluña y País Vasco, y ellos tienen sus formas distintas de distribuir el territorio, al igual sucede con algunos centros de investigación. Para el caso de las temperaturas máximas, el Instituto Carlos III, destinado a la investigación sanitaria, tiene otra metodología diferente para estudiar cómo afectan las altas temperaturas.

¿Qué proceso tendría que pasar ahora para que se pusiera en marcha esta metodología?

En primer lugar, hay que validarlo, ver si ese sistema mejora el de Aemet, ver si se puede compatibilizar con las temperaturas mínimas, porque estas temperaturas tienen una complejidad que son las inversiones térmicas, que es más complicado de modelar. Se que Aemet está continuamente remodelando el Plan Meteo-Alerta, que se encarga de los avisos meteorológicos, de hecho, hace poco hicieron unos cambios en la metodología con respecto a las horas de calor.

Estas en el laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante. ¿Qué trabajo estáis desarrollando?

Nos dedicamos a divulgar el clima de la provincia de Alicante, así como estudiar los riesgos naturales y de la geografía. También tenemos mucho trabajo de divulgación en redes sociales, que también es muy importante en estos tiempos.