Salud

Los pediatras de la Región alertan de un aumento del ‘virus de la bofetada’ entre niños

También es conocido como ‘la quinta enfermedad’, ya que es la quinta infección viral que causa una erupción rojiza junto a sarampión, rubeola, varicela y roséola

La erupción roja en la piel de la cara de los niños es la principal característica de esta infección.

La erupción roja en la piel de la cara de los niños es la principal característica de esta infección. / Quiron

Ana García

Ana García

Los pediatras murcianos han percibido un aumento importante de casos del ‘virus de la bofetada’ en sus consultas en las últimas semanas. Esta infección es conocida con ese sobrenombre debido a que se caracteriza porque los niños que la sufren presentan una erupción de color rosado en las mejillas.

El parvovirus B19 es el causante de este megaloeritema infeccioso, al que también ha dado en llamarse como ‘la quinta enfermedad’ , ya que es la quinta infección viral que causa una erupción rojiza en los menores junto a otras más conocidas como son el sarampión, la rubeola, la varicela o la roséola.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha alertado de un repunte de casos del Parvovirus B19 en Europa, también conocido como ‘virus de la bofetada’. Una situación que ha llegado a España y del que ya están alertando varios servicios de salud autonómicos.

Esta infección viral suele afectar en mayor medida a bebés y niños en edad escolar de hasta 8 años y aunque la lesión cutánea aparece en la cara, se suele extender después por el resto del cuerpo, siendo muy característico que afecte a nalgas y extremidades, con pequeñas lesiones rojizas.

El pediatra murciano Antonio Iofrío, secretario del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP), afirma que aunque es complicado saber el número aproximado de casos que se han dado hasta ahora del ‘virus de la bofetada’, «sí que hemos percibido un aumento significativo de los casos en el último mes en la Región de Murcia», un tema que reconoce que está siendo muy comentado entre los profesionales.

Según indica, el parvovirus B19 es contagioso y suele dar la cara como una erupción reticural que cursa habitualmente sin fiebre y que se puede ir pasando a otras partes del cuerpo.

El contagio se provoca al hablar, toser o estornudar mediante las gotas de saliva que pueden emitirse. El niño contagiado puede transmitir la enfermedad durante la incubación.

Los primeros síntomas suelen aparecer a los 10 días de haber estado en contacto con alguien que tenga el virus o lo esté incubando y al igual que otras patologías como la varicela o el sarampión, una vez que se pasa la enfermedad se genera inmunidad, por lo que es poco probable contagiarse por segunda vez.

Sin embargo, el doctor Iofrío apunta que el virus se contagia de persona a persona antes de dar la cara, antes de que existan señales para puedan llevar a diagnosticarlo, por lo que es complicado evitar el contacto entre niños con antelación. Aunque sobre lo que sí alerta es la importancia de evitar que los niños infectados entren en contacto con embarazadas, sobre todo con las que se encuentren en el primer trimestre de gestación.

El presidente de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria de la Región de Murcia (Apermap), Juan Antonio Carmona, afirma que la presencia de más casos del ‘virus de la bofetada’ es algo que se ha comentado entre los compañeros, «pero también se está dando en una época en la que habitualmente aparecen enfermedades eruptivas de la piel».

El magaloeritema infeccioso polimorfo se inicia con síntomas inespecíficos como son dolor de cabeza, mucosidad o algo de malestar. La fiebre puede o no aparecer. Posteriormente, brota la erupción típica que comienza en las mejillas y es de color rojo brillante, después, se suele extender por el resto del cuerpo. Lo habitual es que las lesiones desaparezcan en una semana, pero la erupción se puede reactivar en días posteriores al exponerse a factores como la luz, el sol o el calor.

Preguntado por si existe una vacuna para el parvovirus B19, el doctor Iofrío afirma que no. Por lo que el tratamiento para aquellos niños o adultos que se contagian se compone de antihistamínicos si tienen picor, paracetamol e ibuprofeno si presentan dolores articulares.

Los especialistas también recomiendan las medidas generales de lavado de manos y tener unas buenas prácticas al toser o estornudar, ya que esto ayuda a evitar su propagación.