Investigación

Un estudio de la UMU asegura que existe un diminuto mensajero que es clave para curar la infertilidad masculina

Las vesículas extracelulares seminales abren la puerta a la creación de pruebas diagnósticas más precisas y no invasivas

El grupo de investigación de la Universidad de Murcia ‘Andrología animal’.

El grupo de investigación de la Universidad de Murcia ‘Andrología animal’. / Juan Carlos Caval

Casi el 18 % de las parejas que intentan tener hijos encuentra dificultades para concebir, lo que se traduce en que uno de cada seis adultos se enfrenta a este desafío en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El factor masculino es el responsable en aproximadamente la mitad de estos casos. A pesar de ser un problema tan relevante, los investigadores todavía están en proceso de descubrir las causas que la provocan.

Un pequeño protagonista poco conocido podría ser clave para aclarar el enigma: las vesículas extracelulares seminales. Unas partículas minúsculas que son objeto de estudio del grupo de investigación ‘Andrología Animal’, de la Universidad de Murcia (UMU), conformado por el investigador principal, Jordi Roca Aleu, catedrático de Medicina y Cirugía Animal; Isabel Barranco Cascales, Investigadora ‘Ramón y Cajal’ en el Departamento de Medicina y Cirugía Animal; Ana Parra Hernández, investigadora predoctoral; Pablo Martínez Díaz, investigador predoctoral; y Xiomara Lucas Arjona profesora de Reproducción Animal.

Tamaño nanométrico

Las vesículas extracelulares son diminutos mensajeros que viajan de una célula a otra, transportando información esencial para asegurar el correcto funcionamiento de nuestros órganos. «Con un tamaño nanométrico, similar al de un virus, actúan como vehículos de reparto cargados con proteínas, ácidos nucleicos y otras moléculas esenciales», explican los investigadores.

Desarrollo de cáncer

Las vesículas extracelulares son partículas que, según el grupo de investigación de la UMU ‘Andrología Animal’, «no solo son indispensables para mantener los procesos fisiológicos del cuerpo, sino que también desempeñan un papel fundamental en la aparición y desarrollo de enfermedades, incluso del cáncer». De hecho, añaden, «todos -absolutamente todos- nuestros fluidos corporales contienen estas vesículas extracelulares». 

En el contexto de la reproducción, la misión de estas partículas es «clave», pues se encargan de «transportar moléculas entre células del tracto genital masculino y femenino, regulando procesos esenciales que condicionan el éxito reproductivo». Las investigaciones han demostrado que estas interactúan directamente con los espermatozoides, «desempeñando una función esencial en la preparación para su viaje hacia el óvulo y posterior fecundación».

Además, según destacan los investigadores de la UMU, «tienen la capacidad de modificar la respuesta inmune del útero para crear un ambiente receptivo, que permita la implantación y posterior desarrollo del embrión».

Estas partículas desempeñan un papel indispensable en la creación de una nueva vida

Indispensables para la vida

En pocas palabras, las vesículas extracelulares seminales son «herramientas indispensables en los primeros pasos de la creación de una nueva vida». Sin embargo, según los expertos de la Universidad de Murcia, «estas funciones están condicionadas por un aspecto fundamental: su composición».

Una exhaustiva revisión realizada por ‘Andrología animal’ analizó más de 1.400 trabajos científicos y llegó a la conclusión de que las vesículas extracelulares seminales son más que simples espectadores en el proceso reproductivo.

Podrían facilitar el reparto de fármacos que reviertan las posibles causas de infertilidad

Uno de los hallazgos más relevantes es «cómo puede variar su composición entre varones fértiles y aquellos con problemas de fertilidad, principalmente en lo que respecta a las proteínas y los pequeños ácidos nucleicos». Esto sugiere, destacan los investigadores, «que determinados componentes podrían estar desempeñando papeles críticos en la regulación de la función reproductiva». De este modo, «gracias al análisis de su contenido, las vesículas extracelulares seminales se convierten así en potenciales marcadores de fertilidad masculina, abriendo un camino prometedor para la creación de pruebas diagnósticas más precisas y no invasivas».

Según afirma el grupo de investigación de la UMU, «la integración de los conocimientos sobre las vesículas extracelulares seminales en la práctica clínica podría transformar el diagnóstico y el tratamiento de la infertilidad masculina, sobre todo cuando es de origen desconocido».

Modificación a la carta

En este sentido, destacan, «los avances en el campo de la ingeniería molecular permitirían modificar a la carta la composición de estas partículas vitales para que transporten y repartan a las células fármacos o moléculas que reviertan condiciones sospechosas de causar infertilidad».

Sin embargo, «aunque los resultados son prometedores, la investigación sobre este asunto aún se encuentra en una etapa relativamente temprana», según advierten los expertos, «pues aún se requieren más estudios experimentales y clínicos». Además, apuntan, «es crucial mejorar y estandarizar los protocolos para aislar y caracterizar a las vesículas», pues «esto asegurará que los resultados sean consistentes y comparables entre diferentes laboratorios».