¿Cuál es la situación actual del desarrollo de las energías renovables en la Región?

Nuestro territorio es idóneo para la producción de energía renovables, en especial fotovoltaica, pocos lugares del mundo gozan de un sol y de un cielo que permita contar con nuestras 3.000 horas de sol anuales. Además, disponemos en nuestro país de unas excelentes infraestructuras de distribución y transporte. Esto se traduce en una gran penetración de instalaciones de autoconsumo industrial y residencial, por una parte y, por otra, en la proliferación de grandes parques de producción para venta a través de la red.

¿Siguen siendo los pequeños productores los garantes del desarrollo de la producción solar fotovoltaica en la actualidad?

No, por desgracia. A los pequeños productores nos han expulsado del mercado eléctrico, y eso es una tragedia. A los pioneros con recortes retroactivos abusivos y a los nuevos proyectos con barreras al acceso y conexión insalvables, un oscurantismo permitido por la Administración central. El negocio de la generación eléctrica lo quieren los grandes operadores y quienes nos administran no han favorecido que las pymes puedan participar de la riqueza solar de este país; una oportunidad perdida de que la riqueza de nuestra región beneficie a los que habitamos estas tierras.

¿En qué situación se encuentra el sistema eléctrico nacional?

Los grandes operadores se han quedado con el 90% de la nueva potencia renovable instalada; si en 2007 entraron 65.000 productores para 4.000 MW fotovoltaicos, ahora han surgido poco más de 50 para 15.000 MW de energía solar fotovoltaica. De eólica, como todos sabemos, nada está socializado por la naturaleza de los proyectos, inaccesibles por costes a las pequeñas iniciativas.

¿Cuáles son los beneficios sociales y económicos de los pequeños productores?

Es fácil imaginar todo el dinero que los españoles pagamos en nuestra factura de la luz, o quizá sea difícil. Además, en el 2050 todos los consumos han de ser renovables y, por lo tanto, eléctricos en su inmensa mayoría, lo que multiplicaría por 4 la demanda eléctrica actual. Ese volumen económico puede ir en mayor o en menor medida a unos pocos o a unos muchos y sus consecuencias son muy diferentes. Si se reparte entre muchos pequeños productores estamos generando ingresos en el territorio, que luego se reinvierten o gastan en las propias comarcas y eso es bueno para todos nosotros en la Región; si los propietarios de los grupos de generación eléctrica son unos pocos y muy grandes, que habitualmente no tienen su domicilio fiscal en el territorio y muchas veces ni siquiera en nuestro país, pues la riqueza se nos escapa. Realmente es un absurdo que otros se lucren de nuestro potencial, pero es lo que está ocurriendo.

Háblenos del informe de ‘Contribución económica y social de las pequeñas instalaciones fotovoltaicas en España’, realizado por PwC España para Anpier.

Se trata de un profundo y riguroso informe en el que se alcanzan conclusiones que muchas veces no resultan intuitivas y, por lo tanto, no se aprecian; pero que revelan la trascendencia del colectivo de 65.000 familias españolas en el proceso de maduración de la tecnología fotovoltaica, que ahora nos permite la transición ecológica. El estudio revela que las pequeñas plantas fotovoltaicas –inferiores o iguales a 100 kW- contribuyeron con casi 2.200 millones de euros al PIB nacional durante el año 2021, lo que les permitió además mantener alrededor de 20.000 puestos de trabajo. Estas instalaciones se reparten a lo largo del territorio nacional, concentrándose casi la mitad de la potencia instalada que representan, en municipios del ‘Reto Demográfico’, caracterizados por una economía agraria.

Háblenos de cifras... ¿Qué potencia fotovoltaica tenemos en la actualidad en nuestro país?

En 2007-2012 se instalaron 4.500 MW fotovoltaicos, en el 12 se inició una incomprensible moratoria que no permitía más potencia, algo de lo que nos fuimos liberando en el 2018, dado que los proyectos tardan 3-4 años en materializarse, es ahora, en los últimos dos años, cuando se está produciendo una entrada masiva, ahora estamos en 20.000 MW de fotovoltaica, una cifra que se duplicará en pocos años.

¿Y esa evolución en cuanto al coste económico?

Los pequeños productores fotovoltaicos, las 65.000 familias, hicieron un gran regalo a la sociedad al madurar una tecnología que nos permite producir energía a coste muy reducido y sin contaminar; una fuente de generación que, además, puede adaptarse a cualquier necesidad y dimensión, desde un pequeño autoconsumo residencial a una gran planta de cientos de MW para suministro a través de la red general. En diez años hemos logrado reducir los costes de generación de casi 400 €/MWh a menos de 40 €/MWh, este milagro nunca se hubiera producido sin las familias pioneras. Un regalo no solo extraordinario a presente y futuro y que nos permite descarbonizar el planeta, sino que desde su inicio a minorado el precio de la energía en el mercado mayorista y, por lo tanto al consumidor, en una magnitud que supera al coste de los apoyos que estas tecnologías han requerido.

¿En qué posición se encuentran las energías renovables en España?

Estamos en primera línea, tanto por las características óptimas de generación eólica, fotovoltaica y termosolar que tenemos y de las que hemos hablado, como por la industria que, en estos mismos ámbitos, hemos desarrollado y que nos impulsan a nivel internacional como un referente tecnológico en materia renovable. En cuanto a potencia instalada vamos subiendo a las primeras posiciones de Europa, dejando atrás los años de parón, recuperando el terreno perdido y con muy buena perspectiva de cumplir, o incluso superar, lo planificado para el año 2030 y 2050. Lo que nos debe preocupar es que nuestros consumos eléctricos no se incrementan; sino que se mantienen estables, por lo que podemos encontrarnos con una sobrecapacidad instalada y eso no es positivo, es preciso armonizar la penetración de energía renovable con los consumos esperados, dado que no hay posibilidad de comercializar los excedentes en Europa porque nuestra interconexión es muy débil.

¿Las pequeñas plantas fotovoltaicas son generadoras de puestos de trabajo?

Tanto en las fases de proyecto e instalación, como, posteriormente, en su operación y mantenimiento, las instalaciones fotovoltaicas generan puestos de trabajo; pero el grueso se produce en la fase de instalación. Dado que estamos en una fase expansiva de instalación, asistimos a un escenario de creación de puestos de trabajo muy importante en toda la cadena, y tenemos falta de perfiles tanto en la fase de proyección, ingenieros, como en la de instalación, perfiles más técnicos. Posteriormente vendrá la fase en la que el peso quedará en la operación y el mantenimiento, que genera mucho menos empleo. En cualquier caso, una planta pequeña, de menos de 5 MW, ofrece mayor empleabilidad, por escala, que las más grandes.

¿En qué medida la producción de estas plantas contribuyen a la descarbonización del sistema eléctrico?

De forma absoluta, estas instalaciones no generan emisiones en la producción de energía, tampoco la eólica, ni la hidráulica, ni la termosolar. Las renovables no generan emisiones y conforme los MW renovables vayan desplazando a los fósiles las emisiones irán descendiendo a cerca de cero, con la excepción de los consumos que no sea posible energizar con electricidad. El objetivo cero emisiones en el 2050 se puede conseguir, gracias a las renovables y con la fotovoltaica como protagonista.

¿Cómo contribuyen las energías renovables al abaratamiento de las tarifas eléctricas?

De forma radical, hace años que las renovables abaratan la factura de nuestra energía eléctrica, puesto que nuestro sistema de fijación del precios viene marcado por el precio que marque la última tecnología que entra para satisfacer la demanda horaria y si se satisface el grueso con renovables, más difícil será que marque dicho precio una tecnología que vaya a encarecer dicho coste horario. Este año estamos asistiendo a horas de energía a cero euros, en las horas de luz, donde la fotovoltaica viene complementada por la eólica.

¿Cuál piensa que va a ser la evolución natural del desarrollo de las energías renovables?

Los paneles serán cada día más eficientes y, además, ocuparán menos espacio; en el ámbito del autoconsumo fotovoltaico, se irán integrando en las estructuras de los inmuebles y de las superficies de infraestructuras, a modo de revestimientos. 65.000 familias iniciaron un camino y, aunque se ha avanzado mucho, queda un recorrido apasionante por recorrer hasta el 2050.