Unas 2.000 personas han secundado este martes en Murcia la primera convocatoria unitaria de todos los sindicatos de docentes de la comunidad murciana (SIDI, ANPE, CCOO, UGT, STERM, UGT y CSIF) de los últimos años para que se reviertan los recortes que sufrieron en 2012 con el Gobierno de Mariano Rajoy en una protesta que saca de nuevo a la calle las camisetas verdes con la leyenda ‘Educación pública de todos y para todos’.

‘Rescatemos el futuro: escuela pública. Stop burocracia. Mayores de 55, reducción de jornada. Bajada de horas lectivas y ratios. Stop recortes’, se leía en la pancarta que abría la marcha entre consignas coreadas como «La burocracia es una desgracia» o «Miras, escucha, la escuela está en la lucha».

Esta marcha es la más multitudinaria de todas las concentraciones organizadas en el último año, donde sindicatos como Comisiones Obreras, UGT o el Sterm convocaron varios días de huelga a finales de 2022 y se prepararon movilizaciones a las puertas de los centros educativos todos los jueves. En plenas negociaciones para cerrar el acuerdo de una reducción de la jornada laboral de los funcionarios de la administración, los docentes reclaman rebajar hasta las 23 horas en Primaria (ahora están en 25 horas) y 17 o 18 en la ESO y Bachillerato, cuando la jornada actual es de 20 o 21 horas.

Los sindicatos han avisado de que estas protestas no terminarán con la manifestación de hoy y esperan continuar con más actos. Piden a la Consejería de Educación un presupuesto urgente para ampliar las plantillas docentes y lograr una reducción de la carga burocrática en los centros educativos.

En un comunicado, IU-V, que apoyaba la protesta, ha resumido que ese recorte de casi 3.000 docentes no se ha repuesto en su totalidad ni tampoco el retroceso tanto en las condiciones en las que se sustenta la calidad educativa del sistema público como en las condiciones laborales del profesorado en una región a la cabeza en abandono escolar temprano y a la cola en escolarización de niños de hasta 3 años, en el penúltimo puesto por regiones en número de personas con estudios superiores.

Otros motivos de queja son la eliminación total de la reducción de jornada para mayores de 55 años sin merma salarial y de las sustituciones inmediatas de profesorado con licencias y permisos y la parcial de los maestros de educación compensatoria, la reducción drástica de las horas de representación sindical, el incremento exponencial de la financiación de los centros privados concertados y la ampliación de la concertación a etapas como el bachillerato y la formación profesional.

También la falta de ejecución de las inversiones en infraestructuras educativas públicas, que apenas llega al 42 % en los últimos cinco años y han dejado de realizar obras por valor de casi 70 millones de euros, añade IU-V.