Las indemnizaciones abonadas por Agroseguro en 2022 alcanzan su máximo histórico con un total de 769 millones de euros a nivel nacional.

En la Región de Murcia la cifra total de indemnizaciones asciende a 92,8 millones de euros, una cantidad que, como remarcan desde la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam), «permitió una vez más mantener la renta agraria a nuestros agricultores y ganaderos tras los diversos siniestros climáticos acaecidos durante todo el ejercicio de 2022».

Por sectores, el frutícola percibió 53,2 millones de euros, seguido del citrícola, con 18,2 millones de euros. Tanta el sector hortícola como el de uva de mesa recibieron en torno a 7,2 millones de euros, respectivamente, y el sector de frutos secos, una cantidad cercana a los dos millones y medio. Los restantes 4,6 millones de euros fueron destinados a la indemnización de la uva de vinificación, la cereza y la ganadería.

Desde Fecoam recuerdan una vez más que el seguro agrario es la “única herramienta a disposición del sector agropecuario que permite hacer frente a los diversos daños climáticos que afectan a los cultivos y merman tanto su calidad como su producción».

«Por ello, seguiremos insistiendo en la importancia del mismo, fomentando su contratación e intentando mejorar a través de las distintas mesas de negociación las coberturas y condiciones de aseguramiento».

Asimismo, desde la Federación de Cooperativas Agrarias recuerdan que seguirán trabajando para que las administraciones tanto regionales como nacionales tengan en cuenta la importancia que tienen los seguros agrarios y «la necesidad de apoyo económico a subvencionar para facilitar y fomentar la contratación, aumentando las partidas presupuestarias a tal fin».

En esta línea, dese Fecoam se remitió hace unos días un escrito a la Consejería de Agricultura en nombre de los representantes sectoriales de fruta de hueso y pepita, solicitando que «promueva la ampliación del periodo de suscripción del seguro de frutales, línea 300, para las opciones de helada y helada y falta de cuajado».