El aumento brutal de los costes fijos de producción debido al incremento de la factura energética, en torno a un 20 por ciento, unido a la subida del precio de las materias primas, (con una producción de malta de trigo y de cebada afectadas por la guerra de Ucrania), y de los envases de vidrio y del aluminio para las latas, está arrinconando al sector de la cerveza en la Región de Murcia.

Desde la Asociación de Bares de la patronal regional de hostelería Hoytú ya alertaron que el precio del barril se había encarecido un 20 por ciento y alcanzaba ya los 125 o 130 euros. Desde la fábrica Estrella de Levante explican que este año han tenido que incrementar el precio de la cerveza en dos ocasiones, algo que nunca había ocurrido.

Desde esta empresa aseguran que se ha trabajado duro para que estos aumentos, antes y después del verano, sean lo más discretos posibles. De media, las dos subidas han incrementado el precio de base en un 8 por ciento.

En cualquier caso, explican, este incremento no ha sido lineal, sino que se ha realizado en función de cada cliente, de los volúmenes de venta y de la correspondiente aplicación de descuentos. Esta situación se repite con números similares entre las principales cerveceras del país.

Esto se ha dejado notar en el consumo, pero no solo por el aumento del precio de la cerveza sino por el resto de costes a los que tienen que hacer frente los hosteleros, su lista de compra diaria y sobre todo la factura eléctrica.

Por ello, y a pesar de que tradicionalmente, en tiempos de crisis, el consumo de cerveza crece, esta vez no ha sido así. En cuanto a las ventas, en este momento Estrella de Levante se encuentra a cinco puntos de los datos de 2019, previo a la pandemia, una situación sensiblemente peor de la esperada.

Las previsiones de venta que se esperaban por la vuelta a la normalidad y el fin de las restricciones no se han cumplido. Y no lo han hecho, indican desde la cervecera, por el cierre de un 10 por ciento de los locales, que no pudieron soportar el envite de la pandemia y su crisis asociada y a la precaución de los hosteleros para realizar compras por el incremento de los costes.

«Si un bar compraba antes 12 barriles para intentar venderlos todos, pues ahora a lo mejor compra ocho, y esa diferencia de un barril aquí y otro allá, al final repercute en un crecimiento que no era el esperado», señalan fuentes de Estrella de Levante, que califican esta situación como un «parón en el crecimiento».

Evidentemente, si la comparativa se hace con años los 2020 y 2021, cuando se produjeron caídas del 70 por ciento por el cierre de las barras y la imposición de restricciones, que golpearon duramente al sector en los peores años de la pandemia, los datos mejoran.

En realidad, indican desde la cervecera murciana, se puede hablar de normalidad absoluta desde mayo y abril de este año, por lo que consideran que quizá no ha habido tiempo suficiente para que la recuperación llegue del todo.

Pese al contexto actual no se percibe un incremento excesivo de los precios en los bares. La mayoría de los establecimientos han decidido asumir buena parte de los costes y no repercutir en el consumidor final el escenario económico actual. «Es muy complicado vender a un euro la caña, como antes, muchos han subido a dos euros, otros han subido medio euro, de otra forma las cuentas no salen», explica Paco Torres, el gerente del bar Punta del Sureste, en el centro de Murcia.

Las cervezas artesanas ajustan costes para no elevar los precios

Quien sufre especialmente este incremento de los costes es el sector de las cervezas artesanales. Una de las más emblemáticas de la Región es El Cantero. Su gerente, Ginés García, explica que el vidrio ha subido un 20 por ciento, y que el precio de los cereales malteados ha subido un 30 por ciento. «Ha subido todo, el cartón, las chapas, etiquetas... Si a esto le sumamos los gastos de gasoil y otros generales, pues esto es una ruina», indica. Sin embargo, asegura que, «ni muchísimos menos» todos esos incrementos se repercuten en el precio final. «Igual se ha subido entre un 5 y un 10 por ciento el botellín, no se le puede subir más, básicamente, porque ya he perdido clientes por esa mínima subida», lamenta este emprendedor.

Para tratar de capear el temporal de los precios, el gerente de la cerveza artesanal El Cantero, Ginés García, explica que ahora aprovecha mejor los portes. «Antes me mandaban por mensajería ciertos productos, pero ahora aprovecho el reparto y me los traigo», señala. Además, a la hora de distribuir comparte gastos y en ciertos productos intenta tener siempre estocaje. «Porque esto va al alza, así que trato de estocar el máximo de producto que pueda», señala.

Cuando toca comprar, ahora es normal que pida varios presupuestos. Sobre el consumo, García asegura que mantiene la venta de su cerveza. «Lógicamente trabajo lo mismo, de la misma manera y la misma calidad, pero las ganancias son menores, entre un 8 y un 10 por ciento menos», lamenta. El futuro no lo ve despejado a corto plazo. «Lo que me dicen los suministradores es que cuando hay una subida, esa subida se queda y es lo que hay», concluye.