La patronal Croem prevé una revisión a la baja de la estimación del incremento del PIB regional en 2022, que quedará entre un 3,2 y un 4,6%, debido a que las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania se van a manifestar "en toda su extensión" en el segundo semestre del año y a las "tensiones inflacionistas", que muestran "cierta resistencia".

Así consta en el boletín de coyuntura económica de Croem correspondiente al segundo trimestre, en el que advierte de que el PIB regional creció un 3,1% entre abril y junio, la mitad que la subida nacional y la más baja de todas las comunidades autónomas, pudiendo verse "aún más afectada" cuando se agraven las consecuencias de la guerra en Ucrania.

Croem ha resumido las claves de la situación actual en la Región de Murcia, que pivotan sobre la cronificación del conflicto en Ucrania, unas previsiones a la baja, una inflación superior al 10%, un saldo comercial negativo debido a una mayor importación, un déficit público mayor y la tasa de paro más baja desde 2008.

Por sectores, la patronal regional ha indicado que el primario se ha manejado durante el segundo trimestre en tendencia negativa, mientras que el industrial ha moderado su crecimiento, la construcción manifiesta signos de ralentización y los servicios sigue su reactivación, aunque a un ritmo más contenido que la media nacional.

Respecto al mercado laboral, Croem también ha indicado que existe una moderación en el crecimiento del empleo, tanto en reducción del desempleo (-6,9%) como en aumento de la ocupación (+1,6%), aunque la tasa del paro se sitúa en un 12,2 por ciento, tres décimas inferior a la media española y el porcentaje más bajo desde el segundo trimestre de 2008.

Asimismo, los recientes cambios en la normativa laboral han llevado la tasa de temporalidad a su mínimo desde el inicio de la serie homogénea en 2002 (25,2%), según la patronal, quien ha valorado que la creación de empleo se ha registrado en todas las comarcas, salvo en la Vega Alta y Valle de Ricote.

En cuanto a la inflación, Croem ha avisado de que intensifica su tendencia alcista y con un cada vez "más notorio" efecto de segunda ronda, mientras que el déficit público autonómico alcanza el segundo peor registro de los últimos diez años para situarse en el -0,85% del PIB en mayo, elevando la deuda regional financiera por encima de los 11.000 millones (35% del PIB, la tercera mayor tasa autonómica).

No obstante, la patronal regional ha aclarado que la deuda comercial es "mínima" (5,6 millones de euros) y el plazo medio de pago (3,6 días) es el más bajo de España.