Un estudio del Consejo Económico y Social de la Región de Murcia (CESRM) distingue como rurales a 20 municipios de la Comunidad, de los que una docena presentan "mayor grado de ruralidad" y están afectados por la despoblación, entre los que se encuentran Bullas, Lorca, Calasparra, Campos del Río, Moratalla, Aledo y Ulea; 13 son considerados intermedios y doce urbanos.

Las conclusiones del estudio, titulado 'Las zonas rurales en la Región de Murcia', se han dado a conocer este viernes en el marco de unas jornadas organizadas en el Museo del Vino de Bullas por el Consejo y la Federación de Municipios de la Región de Murcia (FMRM).

Para la clasificación, los investigadores han tenido en cuenta cuatro variables: la población residente en celdas rurales, la cobertura agraria y forestal de la superficie del municipio, el índice de envejecimiento y la accesibilidad a los servicios hospitalarios.

Entre los resultados del análisis destaca la existencia de territorios rurales con "una constante pérdida de población y un retroceso en las tasas de crecimiento vegetativo", al registrar "un alto nivel de envejecimiento de su población".

Además, el estudio del mercado laboral de los municipios rurales muestra una similar evolución de los principales indicadores laborales (empleo, paro y participación femenina, entre otros), que permite la existencia de mayores desequilibrios laborales en estos espacios, relacionados con una menor tasa de actividad y más desempleo.

Esto, según se desprende del informe, retroalimenta la salida de población en edad de trabajar, con un ciclo que conduce a una elevación de la tasa de envejecimiento.

Pese a que la agricultura es una actividad de gran importancia en las zonas rurales, el análisis apoya la hipótesis de que la actividad económica no se sustenta en exclusiva en lo agrario, siendo la economía rural mucho más variada y compleja.

Por su parte, el nivel de renta de la población de los municipios rurales es inferior a la media regional, y con mayor presencia de personas en riesgo de pobreza y exclusión frente al conjunto de la Región de Murcia.

Los autores del estudio han considerado "imprescindible" mejorar la coordinación vertical de las políticas públicas desarrolladas desde distintas administraciones europeas, nacionales, autonómicas o locales, pero también horizontalmente entre consejerías o ministerios con actuaciones en distintos ámbitos, y mediante el fortalecimiento de mancomunidades de servicios, por ejemplo.