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La Opinión de Murcia

Economía

Los hoteles congelan los precios en el Mar Menor este verano

Las empresas tratan de evitar la fuga de clientes ante la situación de la laguna salada y la falta de comunicaciones directas con Madrid

Algas acumuladas en la playa de Los Urrutias. Iván urquizar

Los hoteles del Mar Menor congelarán los precios de las habitaciones este verano para intentar evitar la fuga de clientes. El presidente de la Asociación de Hoteles de Cartagena, Bartolomé Vera, alerta de que los establecimientos hoteleros situados a orillas de la laguna salada no son los únicos que pueden verse perjudicados si se produce una nueva crisis y apunta que sufrirían las consecuencias todos los municipios ribereños «como destino turístico».

Los precios de los hoteles y restaurantes han subido en la Región un 6,1% en el último año debido al encarecimiento de los productos energéticos y de las materias primas que han disparado el IPC tras la invasión de Ucrania, según los datos del INE, a pesar de que siempre se han mantenido entre los bajos de todas las comunidades autónomas.

Bartolomé Vera explicó que las empresas del litoral marmenorense tendrán que realizar «un esfuerzo» para seguir trabajando este verano sin revisar sus tarifas. Señaló que a los problemas creados por la nueva amenaza de hipoxia que se ha planteado en los últimos días se suman los inconvenientes añadidos por la falta de infraestructuras que dificultan la accesibilidad de los turistas. Recuerda que a los perjuicios causados por «la delicada situación del Mar Menor» se suma este verano «la falta de comunicación ferroviaria directa con Madrid», debido al cierre de la línea entre Cartagena y Archena, lo que obliga a los viajeros a coger dos trenes y un autobús para llegar a la Región.

«El Mar Menor tiene que tomarse más en serio. Es un problema de toda la Región», asegura.

Da por hecho que incluso los negocios de La Manga que dan al Mar Mediterráneo pueden perder clientela si se produce una nueva situación de alarma en el litoral, por lo que considera prudente mantener el precio de las habitaciones, a pesar del aumento de la inflación interanual, que en el mes de marzo llegó a alcanzar el 10%, aunque en abril se ha amortiguado hasta el 8,2%.

En los últimos doce meses los precios de los hoteles, cafés y restaurantes han aumento un 6,1% en la Región. La subida acumulada entre enero y abril alcanza el 3,7%.

Bartolomé Vera recuerda que «la Región tiene los precios hosteleros más bajos», pero considera que «lo que no se puede hacer en este momento es subirlos».

Da por hecho que las playas del Mar Menor tienen una clientela fiel de Madrid y de otras comunidades autónomas que va a venir «a pesar de los inconvenientes que pueda plantear la aparición de algas o de fangos en algunas zonas de las playas», pero estima que si también encuentran problemas para desplazarse y precios más elevados, acabarán decidiéndose por cambiar de destino.

«Van a venir, pero si el precio es caro, no les compensará», advirtió. Recuerda que debido a la covid y la aparición de peces muertos, la temporada turística se ha acortado mucho en los tres últimos veranos.

El presidente de la Asociación de Hoteles de Cartagena defiende que «los clientes de los hoteles son los que realmente gastan dinero en los restaurantes y en los comercios, porque los visitantes que alquilan una vivienda de segunda residencia van a comprar al Mercadona y comen en su casa».

Por eso, cree que si este verano vienen menos turistas a los hoteles, «lo notarán también la hostelería y los comercios de la zona. Incluso los hoteles de Cartagena se benefician cuando se llena La Manga, porque los turistas que no encuentran una habitación en la costa se vienen a la ciudad a dormir y por la mañana se van en coche a la playa», explicó.

También la presidenta de la patronal de establecimientos turísticos de la costa Hostetur, Soledad Díaz, recuerda que los precios de la Región «han sido siempre los más bajos en hospedaje. Históricamente somos los más económicos». Reconoce que las alarmas que han surgido en el Mar Menor «están perjudicando», pero quita importancia a la ralentización de las reservas y sostiene que «los españoles tampoco acostumbramos a reservar con tres meses de antelación». Díaz asegura que los meses de invierno y la Semana Santa han sido muy satisfactorios y da por hecho que este año «habrá un buen verano». La presidenta de Hostetur prevé que la guerra en Ucrania y la inestabilidad originada por la inflación hará que este verano también se reduzca la salida de españoles al extranjero, lo que redundará en una mayor afluencia de visitantes nacionales a los hoteles de la Costa Cálida.

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