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La Opinión de Murcia

Agricultura

El campo teme que el barro acabe con las hortalizas

Los agricultores esperan que caiga agua limpia para ‘lavar’ las lechugas o alcachofas del Valle del Guadalentín o el Campo de Cartagena

Hortalizas cubiertas de barro

El campo murciano recibe la lluvia de barro con una buena noticia y una mala. La buena es que los minerales que acompañan al polvo en suspensión que comenzó a precipitarse al suelo ayer por la lluvia suponen un aporte mínimo de nutrientes muy bueno. La mala es que ese barro cubrió ayer las hojas de muchas hortalizas en comarcas como el Valle del Guadalentín o el Campo de Cartagena, lo que podría impedir la ‘alimentación’ de la planta.

El barro frenaría la capacidad de las hortalizas para hacer la fotosíntesis, el proceso por el cual fabrican los nutrientes necesarios gracias a la luz solar. Hasta ahora el polvo llegado de los países del norte de África había estado en suspensión debido a su pequeño tamaño, pero con las lluvias de ayer comenzó a acumularse en suelos de ciudades y zonas rurales.

La producción de verduras como las lechugas, alcachofas o brócoli continúan en las comarcas al sur de la Región, una zona donde ayer la organización agraria Coag Murcia llevó a cabo un balance contactando con varios agricultores para conocer el estado de cultivos. «Las lluvias han generado una capa de barro que podría dañar las hortalizas si no cae agua limpia», señalaba ayer José Miguel Marín, dirigente de Coag.

Los sedimentos llevan "minerales portadores de nutrientes como potasio o fósforo" que benefician a la tierra

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Las precipitaciones caídas entrada la tarde contenían menos barro, algo que empezó a limpiar los cultivos, pero los agricultores estarán pendientes porque el polvo sahariano continuará en la Región hasta el fin de semana y las precipitaciones seguirán en los próximos días.

‘Alimentación’ para el suelo

Estas partículas, cuyo tamaño van de dos a 50 micras en función de si los sedimentos son de arcilla o limo, son minerales que aportan un pequeño extra de fertilización «muy positivo para el suelo», remarca Pura Marín, profesora de Edafología de la Universidad del Murcia. «Son minerales portadores de nutrientes como potasio o fósforo», pero lo importante para la experta en suelos es que no deben llevar metales pesados como plomo, zinc o cobre. En la mañana de ayer, Marín y otros compañeros de la Facultad de Química recogieron muestras de este polvo procedente del Sahara para su análisis en los laboratorios.

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