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Investigación

Robo "ingente" de agua para alimentar regadíos ilegales en Lorca y Águilas

La Guardia Civil investiga a 20 personas, tres de ellas detenidas, y a cinco empresas por explotar un acuífero para regar sin permiso 24 fincas

Pozo por donde extrajeron de forma ilegal agua subterránea en la rambla del Talayón. | G.C.

Pozo por donde extrajeron de forma ilegal agua subterránea en la rambla del Talayón. | G.C. / Alberto sánchez

Alberto Sánchez

Alberto Sánchez

Ladrones de agua en plena Sierra de Almenara. La Guardia Civil ha destapado una de las mayores tramas de extracción ilegal de recursos hídricos subterráneos en los últimos años. Una veintena de personas, de las cuales tres han sido detenidas, y cinco empresas agrícolas están implicadas en una trama delictiva que sustraía de forma ilícita agua bajo el suelo de la rambla de Talayón, entre los municipios de Lorca y Águilas, en un espacio natural de Red Natura 2000, la máxima figura de protección en la Unión Europea.

La Guardia Civil imputa a todas las personas implicadas varios delitos contra los recursos naturales, fraude, usurpación y recepción de agua subterránea de forma ilegal, tras llevar a cabo una operación (denominada ‘Aquifer’) en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Segura. Esta extracción de agua, para lo que se empleó un pozo ubicado en la rambla de Talayón, llegó a incrementar el riesgo de sobreexplotación del acuífero en la comarca del Guadalentín.

La infraestructura montada contaba con hasta 12 kilómetros de tubería oculta bajo tierra, con grupos electrógenos para la impulsión del agua, que regaban 24 parcelas agrícolas con un total de 125 hectáreas que fueron inspeccionadas. El robo «ingente» de agua, según datos de la Benemérita, alcanzaría los dos millones de metros cúbicos (dos hectómetros) de agua procedente del subsuelo.

Las primeras pesquisas practicadas permitieron comprobar que la infraestructura hallada carecía de los correspondientes permisos para ser usada en las distintas explotaciones agrícolas y que se estaba extrayendo agua mediante un grupo electrógeno portátil ubicado a unos 100 metros aproximadamente del aprovechamiento a través de una derivación subterránea.

De secano a regadío

La Guardia Civil, que comenzó la investigación a finales de 2020, remarca que esta extracción ilegal de agua viene aparejada a un cambio en los usos del suelo cercano a la explotación del pozo de agua, pasando en las últimas décadas de un terreno improductivo (dadas las condiciones climatológicas imperantes en la región) a una zona dedicada a la agricultura intensiva y cambios de cultivos de secano a regadío. «Estos cambios influyen en la contaminación de las aguas subterráneas causada por el empleo de abonos y productos fitosanitarios ligados al cultivo».

Por otro lado, los agentes del Seprona subrayan que la construcción de esta explotación y sus redes de distribución, junto con la problemática de la sobreexplotación del acuífero, supone «una alteración de los hábitats de las diferentes especies que se asientan en el espacio, algunas incluidas en la lista roja de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN)». Tanto la extracción como las transformaciones agrícolas realizadas debían contar con un estudio hidrogeológico específico para reducir su impacto ambiental.

Los detenidos e investigados, los efectos incautados y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Lorca (Murcia).

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