Los institutos de la Región de Murcia no son ajenos a esta escalada de precios. Estos centros manejan presupuestos propios aportados por la Consejería de Educación frente a los colegios, cuyos gastos de mantenimiento los sufragan los ayuntamientos. Por regla general, los institutos más grandes están afrontando un mayor gasto económico ahora pero quienes peor lo están pasando son aquellos centros que no tienen un contrato hecho con una comercializadora que fije más los precios, sino que dependen del libre mercado. Centros, además, que cuenten con ciclos de Formación Profesional cuya maquinaria para prácticas consume una importante parte de la demanda energética del instituto han estado las últimas semanas haciendo cálculos de lo que vienen pagando desde hace meses y lo que pagaban hace un año.

De media, señala Isabel Saturno, presidenta de la Asociación de Directivos de Centros Públicos de Educación Secundaria, los centros pueden estar pagando entre 500 y 600 euros más solo por la luz. Esto supone una subida en la factura de incluso el 50% en algunos institutos. Llenar el tanque de combustible para la calefacción también supone un gasto importante. Cuando termine el año, muchos centros tendrán que renovar sus contratos con las empresas energéticas y estos precios más fijos se incrementarán.

Saturno recuerda que los institutos tienen sus presupuestos congelados desde hace una década y que estas nuevas facturas de luz y gas que van llegando comprometen las cuentas. A consultas de este periódico, la Consejería señala que en enero se revisarán los Presupuesto regionales para el año que viene y se estudiará una subida de las partidas que se mandan a estos centros.