Las zonas calientes por riesgo máximo de inundaciones en la Región de Murcia contempla un vasto territorio con grandes entornos urbanos de por medio que ya han sufrido los efectos de unas fuertes precipitaciones como la DANA de 2019 o la crecida de ríos y ramblas que asolan todo a su paso. El Plan de Ordenación Territorial para la Prevención del Riesgo de Inundación en la Región de Murcia (POTPRI) que tiene previsto sacar adelante la Consejería de Fomento busca desplazar los desarrollos urbanísticos hacia zonas no inundables «o, en su caso, hacia las de menor peligrosidad de inundación, siempre que sea posible, otorgando preferencia a los modelos urbanos y territoriales más eficientes».

Este plan ha pasado por un proceso de licitación que finalmente ha quedado desierto al rechazar Fomento la única oferta presentada. El presupuesto base partía de los 120.000 euros y la empresa García de los Reyes Arquitectos Asociados S.L. fue la única que optó a la redacción del plan, pero por problemas en la documentación que presentó finalmente la Consejería no aceptó su oferta. El proyecto busca regular los usos del suelo en la Región de Murcia para hacerlos compatibles «con los fenómenos de inundación», señalan desde el departamento que dirige José Ramón Díez de Revenga.

El plan contempla paralizar de forma cautelar la edificación en suelos que presenten riesgo de inundaciones

Fomento quiere que, en su caso la futura empresa adjudicataria si vuelve a sacar a licitación el concurso, uno de los objetivos sea que la futura ordenación territorial de estas zonas inundables permita paralizar y restringir de forma cautelar la edificación en suelos que presenten este riesgo. Otro sería que todos los proyectos, planes o programas que contemplen cualquier tipo de construcción tengan en cuenta la inundabilidad de la zona.

"Filtros naturales"

Aunque la Confederación Hidrográfica del Segura es la encargada de actualizar los mapas de riesgos de inundaciones en la cuenca, la Comunidad quiere que el futuro plan evalúe el territorio regional para «alcanzar un adecuado conocimiento» de él. Precisamente la tramitación de este plan va en paralelo al del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la CHS, que acaba de finalizar su exposición pública. Este documento recoge que un total de 66.712 habitantes de 52 municipios de la cuenca del Segura viven en una zona con riesgo máximo de inundación.

La Región sufre periódicamente lluvias torrenciales por su ubicación en la cuenca mediterránea

En lo referente al Mar Menor, Fomento quiere que se estudien y se propongan actuaciones en zonas urbanas inundables alrededor de la laguna salada, como por ejemplo «filtros naturales ecosostenibles» y que ayuden a retener el agua en caso de episodios de precipitación de carácter intenso. «Además, se revisará la idoneidad actual de los suelos sin desarrollar y sus condiciones de inundabilidad».

Pago por servicios ambientales

Como ya planteó el Ministerio para la Transición Ecológica en cuanto a la creación de un cinturón verde en torno al Mar Menor para retener escorrentías superficiales, el método de los pagos por servicios ambientales también es impulsado por la Consejería para gestionar las zonas inundables con soluciones basadas en la naturaleza, donde también se favorezca la «conservación y mejora de los paisajes naturales y culturales en torno al agua».

Esos servicios ambientales consisten en compensar económicamente a los propietarios de terrenos inundables para que lleven a cabo actuaciones en esos terrenos que ayuden a mitigar los efectos de posibles riadas. También proyecta regular el uso de estos suelos que tengan «protecciones especiales» o que el futuro plan contemple reducir el impacto del cambio climático.

66.712 habitantes de 52 municipios de la cuenca del Segura viven en una zona con riesgo máximo de inundación

La Consejería señala que la intención es lograr «una actuación coordinada de todas la Administraciones públicas y los agentes sociales para reducir las consecuencias negativas de las inundaciones sobre la salud de las personas y los bienes, el medio ambiente, el patrimonio cultural, el paisaje, la actividad económica y los equipamientos e infraestructuras».

«La Región de Murcia, por su situación en la cuenca mediterránea, está sometida periódicamente a procesos de lluvias torrenciales provocadas por depresiones aisladas en niveles altos de la atmósfera, las conocidas DANA, las cuales producen importantes inundaciones con cuantiosos daños en el territorio y, en algunos casos, lamentables pérdidas humanas», justifica Fomento.