Teresa Franco considera que las niñas de hoy en día necesitan tener más referentes femeninos, para hacer frente a la publicidad masiva que les inculca mensajes cosificadores.

¿Qué medidas de las llevadas a cabo por la Concejalía de Igualdad destacaría?

Uno de los pilares más importantes es la formación, tanto de profesionales como de los ciudadanos. Para nosotras es muy importante trabajar para formar a quienes trabajan en el Ayuntamiento en Igualdad. Estas personas atienden la ciudadanía directamente y deben saber que las mujeres están en situaciones de desigualdad. Este Ayuntamiento las debe conocer y actuar en consecuencia desde sus diferentes servicios. También concienciar a todas las concejalías de que las decisiones políticas que tomen tengan en cuenta a la mitad de la población: las mujeres, y que la igualdad no es algo que atañe exclusivamente a la Concejalía de Igualdad. También es importante dar a conocer nuestro Servicio de atención a las mujeres que están o sientan estar en situaciones de violencia machista: el EMAVI. Si las mujeres no conocen qué recursos tiene el Ayuntamiento no los usarán.

¿Cuál es el actualmente principal reto que llevar a cabo?

Destacaría dos: la reactivación del asociacionismo de mujeres y la elaboración de los presupuestos con perspectiva de género.

Como mujer que ocupa un puesto de poder, ¿considera que una mujer tiene más obstáculos a la hora de escalar en su trabajo respecto a un hombre?

Sí.

¿Acaso no se ve que las mujeres renunciamos más a nuestras carreras por cuidar de la familia; que empleamos más tiempo limpiando, cocinando, cuidando a niños/as y mayores; que cobramos menos o no introducimos más ingresos en casa en general? ¿No se ve que en los puestos de poder aún hay mayor número de hombres; que por ser mujeres tenemos más probabilidad de ser agredidas sexualmente que los hombres; que sigue habiendo dificultades para estar en trabajos masculinizados?

No hay mujeres bomberas en Murcia, por ejemplo, y ello es un fracaso del sistema. Estamos tan capacitadas para apagar fuegos y extraer cuerpos de vehículos como los hombres, pero las pruebas físicas son decisiones políticas. Las niñas murcianas no tienen referentes ahí. Sin embargo, sí ven publicidad que les enseña que sus cuerpos se pueden consumir. Esto debe cambiar por justicia.

¿Cree que la sociedad es más consciente ahora de estos problemas y que se le está poniendo solución?

La sociedad es machista en general. Muchas personas, cada vez más mujeres y hombres con nombres y apellidos que la conforman, sí van siendo conscientes. Me gustaría que fueran además activistas. Vivimos tiempos de retrocesos en derechos de las mujeres, de negacionismo y por ello, más que nunca, hay que trabajar para hacer llegar el mensaje de que somos mujeres, seres humanos, con derecho a iguales oportunidades. La solución está llegando de manos de feministas activistas que, desde la sociedad civil, empujan en la dirección adecuada.

Cómo política, ¿echa en falta más referentes femeninos en los órganos representativos?

Sí. En mi partido, el PSOE, las listas son cremallera. Es una decisión política que permite que la mitad de la población, (las mujeres), estemos representadas y representando a todas. Tomar medidas para realizar ajustes en algo injusto no es discriminar. Lo tenemos claro. La desigualdad es tratar igual a quienes están en situaciones diferentes.

Debe haber tantas mujeres como hombres decidiendo en los puestos de poder. De lo contrario, por ejemplo, sobre nuestros cuerpos serán hombres quienes decidan. Las mujeres tenemos que estar decidiendo en igualdad de condiciones y número. Sería lo justo. Lo lograremos.

La conciliación imposibilita que muchas mujeres crezcan a nivel laboral, ¿cree que está cambiando la manera de organizar las tareas del hogar y el cuidado de la familia?

Creo que hay un discurso de conciliación aprendido, pero suspendemos en la práctica. Las mujeres solicitan más conciliar porque sigue siendo «su responsabilidad», trabajar y cuidar. Deberían pedir conciliar más los hombres y que la práctica fuera la auténtica corresponsabilidad.

¿Qué medidas llevaría a cabo para equilibrar la conciliación?

Invertir medios económicos y personales en políticas de igualdad. El sistema de cuidados de mayores, por ejemplo, debería ser público y que no dependiera del peso de los hombros de las mujeres, porque en ellos están.

Los premios eWoman valoran el esfuerzo que hacen las mujeres de toda la Región para desempeñar su puesto de trabajo y su talento, ¿cómo evaluaría el trabajo de estas mujeres?

Las mujeres de esta Región la levantan con su esfuerzo (doble y triple) cada día. Eso es digno de valorar y es, a la par, terrible. Deberían tener tiempo para levantar la Región pero más tiempo del que tienen para mimarse, cuidarse, disfrutar de lo que más les gusta. Escucho a menudo que les ha costado mucho llegar a dónde han llegado, pero seguidamente quieren dejar claro que no han sido discriminadas. Sólo no poder quedarse a una cena por la noche dónde a veces se cierran los negocios o participar en una comida porque deben ir a casa a prepararla ellas ya están siendo discriminadas. Y si se quedan y lo hacen con la carga emocional de la culpa por no pasar tiempo con sus hijos e hijas, por ejemplo, ya están siendo discriminadas.

Los hombres lo tienen difícil para triunfar y reconocer que las mujeres lo tienen el doble o triple de difícil. Les diría que aunque no se hayan sentido discriminadas lo han sido de alguna manera y que son unas mujeres punta de lanza en sus áreas, merecedoras de estos premios que visibilizan lo que hacen y quiénes son.