El presidente de la Croem, José María Albarracín, que ayer iba a someter a la aprobación de la Junta Directiva su permanencia en el puesto durante dos años más para evitar que el relevo en la presidencia de la patronal se produzca durante la pandemia, dejó claro que tiene intención de ser muy reivindicativo.

Tras su intervención en el conflicto del transporte escolar, que acabó con el paro de las concesionarias, o su mediación ante la Consejería de Salud para forzar la apertura del ocio nocturno, Albarracín advertía a los responsables políticos de que va a mantener «un marcaje mayor que el de Camacho a Johan Cruyff», que él debe considerar un hito en la biografía del futbolista y entrenador ciezano que llegó a estar al frente de la Selección Nacional.