Trasvase

El Scrats buscará "flecos" legales a las nuevas reglas

El PP reclama al PSOE "enterrar las guerras del agua" y "valentía y cerrar filas" por el interés regional

Lucas Jiménez. | J.C.

Lucas Jiménez. | J.C. / a.s./efe

EFE

El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura analizará los «flecos» legales del nuevo real decreto que modifica las reglas de explotación del Trasvase, que ayer fue publicado en el Boletín Oficial del Estado. Analizará, en consecuencia, esta normativa para ver si cabe la posibilidad de presentar un recurso, aunque el presidente de los regantes, Lucas Jiménez, ve «complicado» que pueda salir adelante.

Ayer el Scrats celebró ayer una junta en Totana para analizar estos cambios en los usos del acueducto, donde se puso de manifiesto el enfado de las comunidades de regantes por la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica de reducir de 38 a 27 los hectómetros cúbicos trasvasables cuando los embalses de cabecera del Tajo se encuentren en nivel 2.

Desde la Consejería de Agricultura y Agua señalan que estudiarán el real decreto y se actuará conforme lo que dicten los servicios jurídicos de la Comunidad. «Toca estudiarlo e iniciar todas las acciones legales a nuestro alcance para defender los intereses de nuestra Región».

El secretario general del PP en la Región, José Miguel Luengo, pidió ayer al PSOE «valentía» para anteponer el futuro de la Región de Murcia por encima de las siglas políticas y «cerrar filas» del interés general». Luengo aseguró que el PP aboga por «enterrar las guerras del agua» y ha recordado que el presidente de su partido Pablo Casado, se ha comprometido a desarrollar un plan de construcción de infraestructuras hidráulicas.

Para el secretario general del PPRM, la situación merece un «consenso mayor», poniendo como ejemplo la Ley del Memorándum aprobada en 2013. Luengo ha pedido «un acercamiento de posturas» y ha lamentado que «sigamos sin ver esos fondos europeos que son una verdadera oportunidad para amortiguar la situación», añadiendo que «no solo se pone en jaque a la agricultura, sino a las industrias de la Región y el propio abastecimiento humano».