Algunos dirán que su origen está en Chile, donde se le conoce como ajo chilote, otros que procede de Asia, pero Ramón Navia sentencia que el ajo elefante es autóctono de la Región de Murcia y está empeñado en impulsar su producción para que vuelva a colonizar las tierras de cultivo del Levante. Este ingeniero agrónomo y agricultor ecológico conoció esta peculiar variedad de ajo cuando tenía 20 años y hasta que comenzó a cultivarlo en su huerto de la diputación cartagenera de Canteras habían pasado 40 años desde que la producción cayera a mínimos históricos en la comunidad. Unas viejas semillas que guardaba y una ilusión nueva por recuperar el ajo elefante le llevó a hacerle un hueco en sus tierras.

Dicen del ajo elefante que su sabor es más suave que las variedades más comunes, y que procede de la familia del puerro, pero su increíble tamaño hace de esta variedad una planta única que ahora Navia lucha por relanzar en la Región de Murcia. «Hace décadas en este territorio se cultivaba desde Yecla hasta Cartagena pasando por Caravaca», explica con sentimiento, pero ejerce de profesor de Historia por un momento y señala que ya en el siglo XVI el ajo elefante estaba en estas tierras, y que desde aquí partió, por ejemplo, a Sudamérica para plantarse en países como Argentina o Chile, de ahí el nombre de ‘chilote’. «Pero todas las referencias que he podido encontrar hablan de que su origen primerizo es la Región de Murcia», subraya con énfasis. «Es mucho más productivo que el ajo común, tiene más propiedades y recupera unos sabores de la cocina de antes que ahora ya no se consiguen».

De su casa lo llevó hasta el huerto urbano del barrio cartagenero de San Antón, donde la producción continúa y espera que acabe convenciendo a más productores agrícolas del Campo de Cartagena. «En primer lugar, sería muy bueno desarrollar una campaña de publicidad potente, convertir en marca de Región de Murcia un producto que es autóctono», explica Navia, quien cree que esta variedad no se consume mucho: «Esto es ancestral, se cultivaba hace siglos».

Un precio normal

El agricultor de Canteras cree que una vez haya demanda, el cultivo será muy comercial y en los lineales de los supermercados tendrá un precio parecido a las variedades comunes. Hasta ahora, el ajo elefante ha estado presente en la alta cocina de España, entre chefs destacados como María Gómez, de Magoga, o Karlos Arguiñano.

Navia tiene varias fincas agrícolas en el Campo de Cartagena y es un agricultor respetado por su implicación en la conservación de la biodiversidad y la producción sostenible. En su huerto de Canteras busca recuperar otras variedades de plantas no comerciales que llevan escondidas años en la memoria de los viejos agricultores.

Más de medio kilo por cabeza y hasta seis dientes de ajo

Ramón sostiene en su mano un diente de ajo elefante Iván Urquízar

Cuesta creer que lo que sostiene Ramón Navia en su mano no sea una cabeza de ajo elefante, sino solo un diente, un único diente que ocupa la mitad de la mano. El peso por ejemplar de cada cabeza puede llegar a más de medio kilo y producir entre 4 y 6 dientes cada una. Estos ajos pueden durar mucho tiempo en la despensa y cuanto más se sequen, adquieren un sabor más potente que «deja unas salsas buenísimas».