Entre siete y cinco horas extra a la semana es que lo que tienen que trabajar de más los profesionales interinos de los centros de educación especial de la Región de Murcia cuando sus contratos están alejados de las 37 horas y media que mantiene la plantilla fija de alguno de estos colegios, al igual que en las aulas abiertas de los centros ordinarios. La pandemia ha traído un mayor volumen de trabajo para empleados como los auxiliares educativos en estas instituciones especializadas en atender a alumnos con necesidades educativas especiales para cumplir el protocolo covid con cada uno de los alumnos. Media hora más por la mañana para limpiar y desinfectar la ropa o material de los alumnos, o más horas por la tarde hasta que el autobús recoja a los menores en los comedores de estos centros son las situaciones que ha denunciado Comisiones Obreras este lunes de cómo la pandemia, sumado a la precariedad en el colectivo, está haciendo mella.

Los centros de educación especial no han contado este año con refuerzos covid como así lo han hecho los colegios e institutos, que han sumado a sus plantillas 1.500 docentes interinos para apoyar distintas labores como sustituciones, guardias, protocolos covid, desdobles de grupos... «Cada año imperan más los contratos programa, contratos de un año que impiden mantener en los centros una plantilla estructurada porque cada curso llega personal nuevo», señala Antonio López, responsable de personal de servicios educativos complementarios de la Federación de Enseñanza de CCOO de la Región de Murcia. El sindicato describe situaciones como el de los auxiliares educativos que, teniendo contratos de 25 horas semanales, tienen que llegar media hora antes del comienzo de su jornada para cumplir el protocolo covid antes de que entren los menores o alargar su trabajo para atender a los alumnos en el comedor junto con los monitores al cubrir un número grande de niños.

«Los contratos son tan reducidos que no llegan a cubrir el tiempo de permanencia total del alumno en el centro», señala Marí Ángeles García. Muchas de las jubilaciones o ascenso de categorías se quedan sin cubrir a jornada completa «y se precarizan los puestos dando contratos de 25 horas cuando tienen que ser de 37,5 horas. Por ello pedimos que todas esas bolsas de trabajo de jornadas parciales se reviertan y sean estructurales». CCOO cifra en 400 profesionales interinos los que cada año acceden a un contrato programa anual, de los cuales la inmensa mayoría, 300, son auxiliares educativos, seguidos de los intérpretes de lengua de signos (40), fisioterapeutas (40) o enfermeros (20). El sindicato señala que llevan tiempo reclamando tanto a la dirección general de Función Pública como a la Consejería de Educación reuniones para estabilizar los puestos en estos centros que atienden a menores con graves trastornos del comportamiento y que demandan una atención muy individualizada.

Auxiliares por enfermeros

Entre las situaciones preocupantes que se registran en este tipo de centros, CCOO denuncia que la labor de los enfermeros es suplida por auxiliares educativos para prestar atención sanitaria a un alumno. García remarca que es esencial que los auxiliares participen en la organización y funcionamiento de los centros para conocer las características de cada alumno, pero esto resulta complejo a veces por «los contratos precarios que tienen». El presupuesto para este año de la Consejería «no refleja una subida para el personal complementario en estos centros».