Especial Día Mundial del Reciclaje

Bacterias para reciclar residuos

Bacterias para reciclar residuos

Bacterias para reciclar residuos / M.J.G.

María José Gil

María José Gil

El Centro Tecnológico del Mueble (CETEM) trabaja desde hace varios años en el desarrollo de una nueva técnica para reciclar el poliuretano, es decir, las espumas utilizadas en la industria del mueble para la fabricación de sofás, sillas y colchones. La finalidad del proyecto es conseguir la degradación de estos materiales plásticos mediante la intervención de los microorganismos que habitan de forma natural en el suelo.

Según informaron fuentes del Centro Tecnológico, que tiene su sede en Yecla, las espumas de poliuretano son materiales altamente resistentes a la degradación «que se amontonan en vertederos y áreas de acumulación para ser finalmente incinerados o enterrados».

Sin embargo, «no existe todavía una alternativa medioambientalmente sostenible para la gestión de los residuos y subproductos de esta industria».

Las espumas de poliuretano también son utilizadas en otras muchas industrias como textil, calzado, higiene y belleza o automoción.

El llamado proyecto Biomerger explora una nueva técnica de eliminación y reciclaje de los residuos de estos productos basada «en la contribución que puede llegar a realizar una batería de distintos hongos y bacterias capaces de ´alimentarse’ de este material.

El procedimiento desarrollado consiste en incubar piezas de espuma con los diferentes microorganismos a la temperatura óptima en la que estos se reproducen y aportando una concentración de humedad y nutrientes adecuada».

Este proyecto está enmarcado dentro del programa de ayudas RIS3MUR, promovido por la Consejería de Empresa, Industria y Portavocía, la cual estudia estrategias sostenibles para gestionar de manera eficiente los subproductos de la industria de las espumas de poliuretano, así como sus aplicaciones.

La primera vía de investigación consiste en el estudio de la biodegradación de las espumas, que es hoy en día un método clave en las estrategias de eliminación de plásticos del entorno y la mitigación de sus efectos contaminantes.

A principios de este año se pondrá en marcha la segunda vía, el reciclado de las espumas. Esta estrategia consiste en estudiar qué enzimas están implicadas en la biodegradación de las espumas de poliuretano. Las enzimas son proteínas que poseen los microorganismos, las encargadas de romper la estructura química de este material.

Detectando y aislando dichas enzimas, pueden utilizarse para que degraden las espumas sin necesidad de utilizar los microorganismos. De esta forma, las espumas no son eliminadas del todo, sino que se descomponen en otros compuestos más simples, los cuales pueden recuperarse, purificarse y utilizarse en otras aplicaciones, como la fabricación de nuevos materiales.