La Región de Murcia continuará manteniendo restricciones anti covid tras el fin del estado de alarma, a excepción del cierre perimetral, que finalizará el próximo 9 de mayo. Así, a partir del domingo, los murcianos no solo tendrán libertad de movimiento entre municipios, si no que también podrán salir fuera de la Región.

Aunque en un principio el Comité de Seguimiento Covid estaba a favor de mantener el toque de queda en Murcia a las 00:00 horas, finalmente las dudas sobre las competencias legales de la Comunidad Autónoma le han llevado a decidir su levantamiento en la reunión que han mantenido esta mañana. No obstante, en la práctica, va a quedar vigente en la Región un "toque de queda encubierto", ya que el Gobierno regional va a decretar el cierre de toda actividad no esencial a partir de las 00.00 horas.

Respecto a las reuniones sociales, se podrán juntar grupos de seis personas no convivientes tanto en público como en privado.

En cuanto a los aforos en eventos y celebraciones como bodas, bautizos o comuniones, se mantendrá en 100 comensales en espacios exteriores y el máximo de asistentes en el interior aumentará a 50.

La relajación de restricciones, pendiente de la vacunación

El presidente López Miras ya había asegurado días atrás que no adoptaría ninguna decisión que ponga en riesgo la salud de los murcianos cuando expire el estado de alarma y que la relajación de las medidas restrictivas «debe estar vinculada a la vacunación, no a una fecha». Pese a que insistió en los buenos índices de control de la pandemia logrados en esta Región, subrayó que la relajación de las restricciones se decidirá una vez que se haya obtenido la inmunización de un porcentaje relevante de la población mayor de 60 años.

Miras afirmó el pasado martes que la "práctica totalidad" de personas mayores de 60 estarán vacunadas "en dos o tres semanas" y Salud ya ha comenzado a citar a personas de la franja de edad 50-59 años.

El Tribunal Supremo decidirá las medidas que pueden imponer las comunidades tras el estado de alarma Agencia ATLAS | EFE

Respaldo jurídico para mantener las medidas

El fin del estado de alarma dejaba a priori a las comunidades sin potestad para decretar restricciones como el cierre perimetral o el toque de queda, pero cuentan con la opción de someter estas medidas a la ratificación de los tribunales. En Baleares, por ejemplo, han recibido luz verde de su tribunal autonómico para imponer toque de queda y controles en las fronteras, mientras que en Cataluña la Fiscalía ha respaldado la limitación de las reuniones a seis personas y del 50 % de aforo en actos religiosos y ceremonias civiles.

El Gobierno central aprobó el martes pasado un real decreto con el que las comunidades puedan evitar problemas con sus respectivos tribunales superiores de justicia para decretar medidas restrictivas a sus ciudadanos. En virtud de este texto, si una comunidad solicita el aval para establecer una de estas acciones y es rechazado por el TSJ puede acudir en casación al Tribunal Supremo.