La eliminación de la tributación conjunta del IRPF haría que más de 133.000 familias de la Región pagasen más impuestos al Estado, según aseguró ayer el consejero de Economía, Hacienda y Administración Digital, Javier Celdrán, quien señaló que «el último sablazo fiscal» del Gobierno central «perjudicaría a las clases medias y trabajadoras, que en la Región tendrían que pagar 75 millones de euros más».

En un comunicado de prensa el consejero hacía referencia así a la intención del Gobierno de España de eliminar de manera «paulatina» la reducción por tributación conjunta en el IRPF al considerar que «genera un desincentivo a la participación laboral del segundo perceptor de renta», que suelen ser mujeres.

En concreto, el último dato publicado por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) correspondiente al año 2019 señala que del total de 630.784 declaraciones que se presentaron en la Región, 133.197 se realizaron de manera conjunta. Esto permitió que cada una de esas más de 133.000 familias se ahorrase de media cerca de 600 euros, dijo Celdrán.

El consejero criticó «el intento del Gobierno central de imponer esta nueva medida recaudatoria presentándola en Europa y ocultándola a todos los españoles», y agregó que «ahora que se ha hecho pública una subida de impuestos que querían imponer por la puerta de atrás parece que la quieren retirar temporalmente, pero es una prueba más de la voracidad fiscal del presidente Pedro Sánchez, que sigue asfixiando a las rentas medias y bajas en plena pandemia y generando una confusión y una incertidumbre que aumentan cada vez más la desconfianza de nuestros socios europeos hacia España».