Por segunda vez: No. La Consejería de Salud ha comunicado a la Universidad de Murcia que no vacunará a los 200 empleados universitarios, entre profesores y personal de administración y servicios, que este año estarán trabajando directamente con los alumnos de segundo de Bachillerato durante las pruebas de acceso a la universidad (EBAU), cuya primera convocatoria se realizará los tres primeros días de junio. Esta era una reivindicación del rectorado de la Universidad de Murcia, que iba en paralelo a la misma petición de la Conferencia de Rectores Españoles al Ministerio de Sanidad.

La UMU apunta que Salud tiene las competencias para decicir si inmuniza al personal que estará presente en las 15 sedes de la EBAU este año como así lo hizo con los estudiantes de los grados sanitarios que tenían prácticas clínicas en alguno de los centros hospitalarios o de salud en la Región. La Consejería, por su parte, ha alegado hasta ahora que la decisión le corresponde tomarla al Consejo Interterritorial de Salud.

La Universidad reclamó por segunda vez a principios de este mes, como adelantó este periódico, que los trabajadores «sean incluidos en la estrategia de vacunación y puedan recibir las dosis correspondientes antes de la realización de las pruebas».

En total, la UMU estima que en torno a 200 personas tanto de su institución como de la Universidad Politécnica de Cartagena tendrían que ser inmunizadas, 130 del personal docente y 80 de los empleados de administración (PAS) antes de unos exámenes que se desarrollarán en 17 sedes distribuidas en ocho municipios y a los que asistirán 8.100 estudiantes.

Entre profesores universitarios y de institutos (ya vacunados) y personal del PAS que asistirán a las pruebas, en total habrá un grueso de 500 personas que velarán por el buen desarrollo de las pruebas, por lo que la UMU cree «necesario y urgente» inmunizar con la primera dosis a los docentes y empleados que estén en contacto con los alumnos.

El Partido Popular de Murcia respaldó ayer a las universidades para incluir a todo el personal docente y administrativo de los servicios universitarios dentro de los grupos prioritarios en la estrategia de vacunación frente al COVID-19, para garantizar una mayor seguridad en el desarrollo de clases, los exámenes finales y las pruebas de acceso a la Universidad (EBAU).