Una vez zanjada, aparentemente, una de las crisis de gobierno más graves que haya vivido cualquier presidente regional de España en los últimos años, Fernando López Miras y el Partido Popular aseguran que están centrando todos sus esfuerzos en alcanzar una estabilidad parlamentaria que les permita gobernar los dos próximos años que quedan de legislatura con la mayor calma posible. Ese escenario no será viable sin la aprobación de las cuentas públicas de 2021, entre otras razones, porque los números actuales, que nacieron desfasados al generarse antes de la pandemia, ya no resisten más prórrogas.

Tras alcanzar un acuerdo exprés con los diputados expulsados de Ciudadanos, en la actualidad dos de ellos miembros del Consejo de Gobierno, y estar cercano el acuerdo con los díscolos de Vox, al PP sólo le quedaría en el mejor de los casos, un voto para presentar los Presupuestos Regionales en la Asamblea. Ese voto clave para sacar las cuentas adelante, a día de hoy, sólo puede llegar del único diputado regional fiel al partido de Santiago Abascal, Pascual Salvador, o del presidente del Parlamento murciano, Alberto Castillo.

Es por ello que resulta muy llamativo que el PP no haya iniciado conversaciones con el todavía diputado del partido de Inés Arrimadas que con su voto favoreció que los disidentes de Cs tomaran el control del Grupo Parlamentario. «No he llegado a acuerdos con nadie, y juro que nadie ha hablado conmigo de ese tema, y cuando digo nadie es nadie; ni siquiera me consultaron para saber mi voto en la moción de censura, lo cual es curioso, tampoco con los presupuestos», afirma Alberto Castillo a esta Redacción. El presidente también aclara que él no estuvo en las negociaciones para alcanzar el acuerdo sobre las cuentas que el Grupo Popular en la Asamblea mantuvo con Valle Miguélez, Francisco Álvarez e Isabel Franco.

Por otra parte, según ha podido saber La Opinión por fuentes cercanas a las negociaciones, el PP tampoco habría cerrado, a fecha de hoy, un acuerdo definitivo con los diputados díscolos de Vox, pese a que uno de ellos, Mabel Campuzano es parte del Gobierno regional con su titularidad en la cartera de Educación y Cultura. «Quedan muchos flecos por resolver, pero es cierto que se ha avanzado en la buena dirección», sostienen.

Tampoco se habría alcanzado todavía un acuerdo con el diputado respaldado por Vox, Pascual Salvador, tal y como confirmaron ayer fuentes de este partido. «De momento, no», se limitaron a responder.

El PSRM va a presentar mociones en todos los ayuntamientos de la Región para combatir el transfuguismo y regenerar las instituciones, según anunció ayer el secretario general del partido y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Diego Conesa.

El líder socialista explicó que el PSOE presentará esta iniciativa en todos los municipios para que se cumpla el conjunto de acuerdos que conforman el pacto antitransfuguismo, que lo describe como una forma de corrupción y práctica antidemocrática. Otro objetivo de la iniciativa es garantizar que los diputados que se mantengan vinculados al sujeto electoral con el que concurrieron a las elecciones puedan seguir en su grupo parlamentario, aunque estén en minoría.

Por su parte, la portavoz del PP, Miriam Guardiola, pidió a Conesa, que «pase página porque los ciudadanos no se merecen seguir pagando sus fracasos políticos».

Egea en Murcia

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, señaló ayer en referencia a la moción de censura fallida que «lo ocurrido en la Región, deja una enseñanza: a Pedro Sánchez se le puede ganar, a sus miles de asesores se les puede ganar». Egea hizo estas declaraciones durante una jornada de trabajo de los populares en Murcia con el nuevo Comité de Dirección del partido y los consejeros del Gobierno.

Sobre los 140.000 millones que España recibirá de los Fondos Europeos, García Egea exigió que sea una agencia independiente la que estime el reparto de esa dotación.