La Facultad de Educación ha logrado paralizar el recorte de plazas en los grados de Educación Social y Pedagogía tras una reunión mantenida el pasado lunes entre el Rectorado, parte del equipo decanal del centro afectado y una representación de alumnos donde se debatió la disminución en el número de alumnos de nueva admisión en ambos títulos. La propuesta inicial era recortar 50 plazas a ambos grados, que mantienen a día de hoy la oferta de 120 plazas cada uno, para así atajar el problema de la alta tasa de profesores asociados que tiene la Facultad.

Y es que pese a la decisión de no disminuir la oferta el curso próximo, la Facultad sigue teniendo que afrontar un problema: Su profesorado asociado representa el 27% de toda la Universidad. Estos datos fueron expuestos por el rector José Luján durante la reunión con representantes del centro educativo, a quienes pidió perdón y reconoció la falta de comunicación y diálogo que hubo entre el equipo rectoral y la Junta de Facultad antes de tomar la decisión que enfrentó a los alumnos y el decanato con el órgano de dirección de la UMU. La decana de Educación insistió en que ambos estudios «son de gran necesidad en la sociedad» y reclamó que no se suprimiera ningún turno en dichas carreras.

Tras la implantación del plan Bolonia, el paso de las licenciaturas de tres años a grados universitarios de cuatro años en la Facultad hizo aumentar el número del profesorado asociado, factor al que se sumó la crisis económica, al ofertar plazas de asociado antes que a tiempo completo, y el máster habilitante del profesorado, que aumentó el número de especialidades y hubo que cubrirlas con más contratos temporales. Durante los últimos años los equipos decanales de la Facultad han recortado el número de créditos ofertados mediante la eliminación de más de una docena de asignaturas optativas para así reducir la tasa de temporalidad. «Con esos recortes se nos prometieron tres plazas de ayudante doctor para aquellos profesores acreditados y doctores que quisiera promocionar en la Facultad», señalan desde el decanato, que aclaran que el próximo curso tendrán seis puestos más a tiempo completo para ayudantes doctor por las jubilaciones registradas.

Con todo, el Rectorado ha solicitado a la Facultad que cree una comisión especial que trabaje en las fórmulas que permitan recortar esa tasa de temporalidad en el centro de la UMU. Una de las opciones es reducir el número de créditos que imparten los profesores asociados que mantienen un segundo trabajo, ya que así podrían asumirlos docentes que obtengan una plaza de ayudante doctor a tiempo completo. Los que no tengan otro empleo se les respetaría su puesto en la Universidad.