El Pueblo Gitano celebró ayer su día para romper con los estereotipos, prejuicios y la discriminación todavía existente con esta etnia que ayer conmemoró el 50º aniversario del Congreso de Londres, fecha en la que se instituyó la bandera y el himno gitano. Medio siglo después, los gitanos de la Región también tuvieron la oportunidad en el día de ayer de reivindicar sus derechos y poner en valor sus raíces. En la Región, la población gitana estimada asciende a 30.513 personas, lo que supone el 5,9% de las 516.862 personas gitanas estimadas en el conjunto de España, según se desprende del estudio Mapa de vivienda y población gitana 2015 del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Durante su visita a San Pedro del Pinatar, la vicepresidenta y consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social, Isabel Franco, destacó «la responsabilidad del Gobierno regional y del conjunto de la sociedad con el pueblo gitano» y reivindicó «el recuerdo de su historia, el reconocimiento de sus aportaciones a la sociedad, tanto en cultura como en valores».

En Murcia, el Salón de Plenos del Ayuntamiento acogió los actos conmemorativos, que consistieron en la lectura del manifiesto, la ofrenda floral y el encendido de velas. También seescuchó el himno internacional del Pueblo Gitano Gelem Gelem. Alcantarilla conmemoró el día bajo el lema ‘Orgullo, respeto y reconocimiento’. Entre otras actividades, los participantes completaron un puzzle gigante con la imagen de la bandera del pueblo gitano, que simboliza el cielo, el campo y el camino desde la India hacia la libertad a través de los colores verde y azul, el dibujo de una rueda de carro roja en el centro.

Representantes de la Asociación Pochibo Caló de Águilas leyeron un manifiesto en la puerta del Ayuntamiento, donde se colocó el blasón gitano en el balcón; mientras que en Las Torres de Cotillas el educador social de la Fundación Secretariado Gitano Moisés Moreno leyó otro texto que destacaba, ante la actual pandemia, la capacidad de adaptación del pueblo gitano. El manifiesto leído en Santiago de la Ribera, en San Javier, también estuvo marcado con una llamada de atención sobre el agravamiento de las condiciones sociales y económicas que la crisis sanitaria ha provocado entre las familias gitanas que ya estaban en situación de exclusión social.