Desde que en febrero de 2020 el Instituto Español de Oceanografía entrara en situación de colapso administrativo y financiero, los trabajadores del buque insignia de la investigación marina en España han atravesado un océano de dudas sobre la estabilidad de sus centros y de sus proyectos. La solución del Ministerio de Ciencia para responder a los ingentes fallos burocráticos que acumulaban los centros del IEO ha sido integrar a este instituto, junto con el Instituto Nacional de Investigación Agraria y Alimentaria (INIA) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la agencia estatal de investigación científica, una solución que se materializó tras meses de espera con la publicación de un real decreto en el Boletín Oficial del Estado a finales de marzo.

¿Qué preocupa a partir de ahora? Hay que partir de la base de que los propios trabajadores veían como una solución factible afrontar primero el problema de la gestión de los centros del IEO y después estudiar la viabilidad de una integración en una agencia estatal con un marco jurídico mucho más adaptado al dinamismo necesario para funcionar que un régimen autónomo como el que mantenían hasta ahora. «El Ministerio consideraba que la fuerza o el músculo de un organismo científico más grande haría más difícil un colapso como el que vivimos», señala Marina Albentosa, presidenta de la Asociación de Personal Investigador de los Organismos Públicos de Investigación y científica en el IEO de Murcia, «por ello señalaron como única opción la integración en el CSIC antes que acometer una reorganización del IEO», una decisión en la que la investigadora no está de acuerdo.

Dudas ahora hay muchas, y desde el Ministerio se ha asegurado a los centros del instituto repartidos por España que se va a mantener la independencia y la autonomía funcional. «Estamos a la espera de acontecimientos», señala Fernando de la Gándara, director del Centro Oceanográfico de Murcia. Las tres sedes en la Región (San Pedro del Pinatar, La Azohía y Mazarrón) han sufrido el colapso del instituto, e incluso se han llegado a frenar investigaciones científicas por estas razones. «Todo lo que suponga comprar material inventariado, de cierto calado, se tramita a través de Madrid, donde tienen una administración escasa», subraya el director del IEO en Murcia, «hay dinero pero teníamos tantas trabas para gastarlo que no había eficacia».

Desde el pasado año, el ministerio de Pedro Duque ha llevado a cabo una serie de gestiones que han agilizado la tramitación de expedientes administrativos en el caso de Murcia. Esto ha permitido la contratación de personal, por ejemplo, para llevar a cabo el estudio de impacto ambiental de la nueva dársena de contenedores de El Gorguel encargado por la Autoridad Portuaria de Cartagena, que pudo ponerse en marcha el pasado mes de diciembre.

Con la integración, De la Gándara espera que se aceleren las contrataciones de más personal científico para las sedes de Murcia para macroproyectos como el de Estrategias Marinas del Ministerio para la Transición Ecológica, donde los científicos del Oceanográfico en la Región juegan un papel fundamental en el estudio de los fondos marinos del Mediterráneo, la contaminación por pesticidas, hidrocarburos clorados o metales pesados, el ruido submarino, entre otros... Estos proyectos están a la espera de la incorporación de más personal, hasta 19 personas a lo largo de este año y 2022, señala el director. El IEO también lleva a cabo importantes investigaciones ambientales en el Mar Menor y en la costa regional, así como en pesquería.

Renovación integral de la sede

La sede del IEO en San Pedro se encuentra desde hace años necesitado de unas mejoras urgentes. Esta integración también podría agilizar una «renovación integral del centro tras la entrada en el CSIC». Tras el real decreto, queda pendiente que el consejo rector del CSIC decida la organización interna y régimen de funcionamiento del IEO, pero De la Gándara espera que poco a poco esto acabe por solucionar problemas arrastrados durante años.

«Lo primero y más necesario es acometer la ordenación de los espacios en la sede para crear puestos de trabajo físicos a los nuevos contratados», remarca. Todavía quedan pendientes obras contempladas en el plan director del centro, y que hasta ahora no se han podido llevar a cabo.

Reclaman crear consorcios entre institutos científicos y universidades

Los empleados del IEO ya han reclamado al ministro Pedro Duque participar en el proceso de integración del instituto en la agencia estatal. En una reunión mantenida recientemente entre la asociación de profesionales de los institutos científicos de España, que preside Marina Albentosa, y el ministro, el personal de los Organismos Públicos de Investigación reclamó la participación de estos trabajadores en el proceso de integración que «debe contemplar, además de las reformas de gestión que motivaron la integración, una estrategia de desarrollo científico-técnico de los futuros Centros Nacionales en cuyo diseño debe contribuir el personal investigador de los OPI a integrar».

Y es que muchos trabajadores del Oceanográfico reclamaron como solución la creación de consorcios entre los centros territoriales del IEO junto con otras instituciones científicas autonómicas y universidades, una medida que Albentosa reclamaba para la Región de Murcia con el fin de crear sinergias, incluso con la Armada, para potenciar las investigaciones marinas de la mano de la Universidad de Murcia, la Politécnica de Cartagena o la Católica. En la Región, el único centro de investigación dependiente del CSIC es el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura con sede en el campus de Espinardo de Murcia.

La escasa plantilla del IEO, señala Albentosa, no les permite ser competitivos a nivel europeo o nacional, de ahí la necesidad de unir sinergias con otros institutos científicos.