La Comunidad y el Ayuntamiento de Cartagena han acordado colaborar para promover acciones de drenaje sostenible que permitan mejorar el comportamiento de los espacios urbanos para combatir las inundaciones en las zonas costeras de Cartagena que dan al Mar Menor. Se trata de promover la transición ecológica del sector de la construcción para transformar los núcleos urbanos en lugares que estén a favor de la naturaleza, en lugar de enfrentarse a ella, informan fuentes municipales.

De este modo, el Consistorio apuesta por implantar sistemas urbanos sostenibles, avalados por la Unión Europea, para favorecer el drenaje del agua de lluvia en zonas urbanas, especialmente en el entorno del Mar Menor. Así lo acordaban ambas administraciones en la reunión que mantuvieron este lunes en el Palacio de Aguirre la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, y la vicealcaldesa Noelia Arroyo, con el consejero de Fomento de la Región de Murcia, José Ramón Díez de Revenga.

En este encuentro, el consejero presentó los resultados de un estudio, que han elaborado expertos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) por encargo de la Comunidad, con el objeto de encontrar nuevas formas sostenibles para urbanizar. El mismo se ha centrado en el entorno situado entre El Carmolí y Playa Honda. Con ello, se pretende marcar unas pautas para contribuir a retener y absorber el agua de lluvia con el fin de reducir los efectos de las DANAS.

La alcaldesa explicó que en los próximos días técnicos municipales se reunirán con funcionarios de la Comunidad para revisar todas las edificaciones, y ver en qué medida se pueden poner en marcha estos nuevos sistemas. Las acciones a tener en cuenta pasan por convertir las medianas de las carreteras en zonas permeables para que el agua se filtre, crear alcorques del arbolado que sirvan para retener el agua, instalar pozos de infiltración, así como diseñar parques inundables como el que ya se ha proyectado en el sector Rambla de Cartagena.

Así, Castejón avanzó que «se pondrá en marcha un proyecto piloto para demostrar que es fácil y no es costoso seguir estas recomendaciones europeas, para ayudar a cumplir con los parámetros que se necesitan para llevar a cabo una transición ecológica del sector de la construcción».

Por su parte, el consejero de Fomento ha resaltado que la Comunidad pretende que los municipios implanten nuevos sistemas constructivos para mitigar las inundaciones.

Así, según Díez de Revenga, «el objetivo es que esta nueva forma de urbanizar ayude a reducir la concentración de caudales que provocan las lluvias torrenciales» y tantos quebraderos de cabeza ocasiona a los vecinos del litoral cartagenero y el Mar Menor.

Los biorreactores permiten paliar los impactos ambientales sobre la laguna

El último boletín de noticias Science for Environment Policy, publicado por la European Commission’s Environment Directorate-General, recoge las recomendaciones contenidas en un artículo elaborado por profesores de la Escuela de Agrónomos de la UPCT, junto a otros investigadores, para mejorar el uso del territorio en el Campo de Cartagena y paliar los impactos sobre el Mar Menor.

El trabajo plantea cuatro estrategias basadas en Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) para contribuir a paliar los impactos en el Mar Menor.

De forma que después de más de dos años de trabajo, los investigadores han probado la efectividad de los biorreactores para desnitrificar salmueras y lixiviados agrícolas y la necesidad de tratar sus efluentes en humedales artificiales para asegurar que no causen problemas y eliminar, además, otros potenciales contaminantes, según el catedrático José Álvarez, del Grupo de Edafología Ambiental, Química y Tecnología Agrícola de la UPCT.

La reducción de nitratos y otros nutrientes con una mejora de la fertilización, manejo del suelo y ordenación del territorio; la desnitrificación de salmueras de las desalobradoras en biorreactores de madera; el tratamiento de aguas superficiales combinando biorreactores de madera y humedales artificiales y, como última estrategia, preservar y restaurar los humedales costeros naturales del entorno de la laguna salada.

La publicación recoge datos inéditos de entrada de nutrientes al Mar Menor entre 2016 y 2019, incluyendo la DANA de este último año. Además, presenta datos de desnitrificación de salmueras en biorreactores de astillas de madera, obtenidos en la planta piloto de la Cátedra de Agricultura Sostenible ubicada en la finca Tomás Ferro de la UPCT, y de tratamiento de aguas del canal D7 en biorreactores y humedales artificiales de la planta piloto que estaba ubicada en la estación de aguas residuales de Los Alcázares.