El forense e investigador cartagenero Alfonso Sánchez Hermosilla es el conferenciante en las Jornadas de Exposición y Estudio en Semana Santa que se celebrarán a partir de mañana en la localidad murciana de Casillas. Mañana, Lunes Santo, el experto hablará sobre la Sábana Santa de Turín; el Martes Santo, sobre el Pañuelo Santo de Oviedo, mientras que el Miércoles Santo será el turno del Santo Cáliz de Valencia.

Sobre la Sábana Santa de Turín, el experto subraya que «es un enigma científico», ya que «seguimos sin tener una explicación de cómo se hizo». La reliquia «llama la atención a cualquiera que tenga un poco de imaginación; a mí, como forense más», comenta. 

Sábana Santa de Turín.

Sábana Santa de Turín. R. D. C.

De confirmarse que la sábana envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret, «se trataría de una muerte judicial, una ejecución, aunque seguiría siendo una muerte violenta». En este sentido, apunta que hoy en día «cuando hay una muerte violenta, siempre hay un material textil manchado de sangre». «También lo hay en una violación o en una agresión; es nuestra rutina, estamos acostumbrados», detalla el forense. 

Es una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión. «La Iglesia confía a los científicos la tarea de continuar investigando, de manera que se puedan encontrar respuestas satisfactorias a las preguntas relacionadas con esta sábana, la cual, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor después de haber sido bajado de la cruz», dijo en 1998 el Santo Padre Juan Pablo II. De la Sábana Santa, lamenta el cartagenero que «todavía no le he podido poner el microscopio encima, hasta la fecha no nos han permitido investigar con ella, es complicado tener permiso». Sí ha tenido en sus manos, en cambio, el Santo Sudario de Oviedo

Fue precisamente el profesor quien en marzo de 2017 lideró un estudio que concluyó que la Sábana Santa de Turín y el paño que se conserva en Asturias envolvieron a la misma persona. Esta investigación también pudo identificar la herida penetrante, causada posiblemente por una lanza, que sufrió en el hemitórax derecho la persona que fue envuelta en ambas telas. «Todos los hallazgos son coincidentes con lo que nos cuenta la Biblia», remarca el experto cartagenero.

Santo Sudario de Oviedo. R. D. C.

A su juicio, el Santo Paño de Oviedo «ha pasado desapercibido porque no tiene ninguna imagen; no deja de ser, para un espectador poco experimentado, un trapo viejo con manchas que pueden ser sangre o café con leche, porque la sangre con el tiempo se degrada». Se da la circunstancia de que «el Sudario de Oviedo es más conocido fuera que dentro de España», lamenta. La reliquia, un pañuelo hecho de lino, se conserva en la Cámara Santa de la Catedral de San Salvador de Oviedo.

En cuanto al Santo Cáliz que se conserva en la Catedral de Valencia, el forense resalta que «reúne todas las condiciones para ser el que estuvo en la Santa Cena: está confeccionado con el material correcto, perfectamente podría ser una copa de bendición judía». Además, «la cronología coincide», por lo que «no podemos afirmar categóricamente que estuvo ahí, pero sí que reúne las condiciones necesarias; el resto de candidatos no», hace hincapié. 

Santo Grial de Valencia. EFE

Este sagrado copón, en su forma original, era bastante más humilde que la pieza que se expone ahora en el Levante español: las perlas, las esmeraldas y los rubíes, guarnecidos en oro, fueron añadidos posteriormente. La tradición cristiana cuenta que, tras la cena de Jesús y sus apóstoles en Jerusalén, tras la cual el Mesías fue prendido y posteriormente ejecutivo, el vaso que se empleó en aquella ceremonia, considerada la primera Eucaristía, fue guardado por los fieles. De allí el vaso en cuestión habría pasado a Antioquía, llevado por el mismísimo San Pedro. Posteriormente se habría trasladado a Roma, donde fue usado por los primeros pontífices. Tras un largo periplo, el Grial acabó en Valencia, en cuya Catedral se expone.

Trabajo para algunas vidas más

Preguntado por qué le queda por hacer, el investigador apunta que «hay muchas reliquias, pero estamos limitados en el tiempo y en el espacio: me gustaría investigar muchísimas más, pero hay carencia de tiempo y de recursos». «Tengo trabajo para todo lo que me queda de vida y para algunas vidas más», manifiesta.

Las conferencias de Sánchez Hermosilla en Casillas tendrán lugar en el templo parroquial, a partir de las siete de la tarde, los tres días. El aforo está limitado para cumplir las normas establecidas por la pandemia de covid.  

Apunta Sánchez Hermosilla que «cuando alguien piensa en un forense, se imagina a un señor muy extraño, peculiar, con su bata blanca llena de lamparones de sangre». Series de televisión populares, como El cuerpo del delito y CSI han hecho el resto para moldear la idea que el imaginario popular tiene de estos profesionales de la Medicina que trabajan con muertos, pero también con vivos y con reliquias antiquísimas de incalculable valor.

En su caso, se trata de un reputado investigador, profesor universitario, director del Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología y miembro del Comité Científico del Centro Internacional de Sindonología de Turín (CIST). También forma parte de la Comisión Nacional para el Estudio de las Heridas por Armas Blancas y de Fuego.