Isabel Franco seguirá siendo vicepresidenta del Gobierno a pesar de haber firmado el pasado martes por la noche la moción de censura contra su socio de Gobierno. «Si firmé fue por disciplina de partido», se excusó ayer.

Defiende que firmó por «lealtad» al resto de compañeros; sin embargo, en ningún momento les comunicó su intención de no seguir esa disciplina de voto para mantenerse en el equipo de López Miras. «Horas después de firmar me di cuenta de que se trataba únicamente de un reparto de sillones», prosiguió.

En su opinión, los votantes de Ciudadanos no apoyaron su candidatura el 26M «para entregar el Gobierno a Pedro Sánchez».

Para la consejera de Política Social, «no hay argumentos» para cambiar el Ejecutivo autonómico. Por esto, considera que no ha sido ni ella ni los otros dos diputados naranjas disidentes los que han «forzado» esta situación, si no su propia coordinadora autonómica, Ana Martínez Vidal, que decidió que «era más cómodo ambicionar». Frente a eso, ella asegura estar «cumpliendo» su palabra.