El Convenio de Barcelona de la Organización de Naciones Unidas (ONU) contra la contaminación en el mar Mediterráneo estudiará a fondo en junio en Atenas la del Mar Menor murciano por la queja presentada por Ecologistas en Acción (EA) en 2017, admitida a trámite en 2019 por primera vez a una oenegé. En un comunicado, la organización conservacionista lo considera un paso trascendental que supondrá la consulta del organismo de la ONU al Gobierno español sobre las causas de la situación actual de la eutrofización de la laguna salada y sus causas, al tiempo que EA ampliará su informe actualizado sobre su estado en estos momentos.

Le ha sido comunicado a EA por la presidenta del Comité de Cumplimiento del Convenio, Odeta Cato, en relación a la queja presentada por la degradación ambiental de la Zona Especialmente Protegida de Interés Mediterráneo (ZEPIM) Mar Menor y Costa Este de Murcia. La decisión de investigar la cuestión a fondo ha sido tomada este enero en la decimosexta reunión de ese comité, que trató también el asunto en su anterior encuentro el pasado junio.

Aunque la ONU no pueda ejercer medidas coercitivas, como sanciones económicas, EA considera que de producirse una resolución del comité que reconozca el incumplimiento del convenio por parte de España y solicite la rectificación, supondría "una llamada de atención institucional e internacional que debería hacer reaccionar a las autoridades estatales y regionales".

También ve esta intervención de la ONU en el asunto como una oportunidad para que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico "se implique de forma directa y sitúe la recuperación ecológica de la laguna como la máxima prioridad y lidere el proceso para que todas las administraciones y sectores implicados se centren en resolver los problemas en origen". Y para que "apliquen medidas para un cambio real hacia un modelo agrario más ambientalizado y sostenible que de verdad permita la recuperación del Mar Menor", concluye EA.