La vuelta de los alumnos a las aulas sigue tensando la relación entre el PP y Ciudadanos. La portavoz del Ejecutivo regional y coordinadora de la formación naranja, Ana Martínez Vidal, llevó su reivindicación ayer al Comité de Seguimiento Covid, que se reunió este lunes bajo la presidencia de Fernando López Miras, mientras que Cs hacía público un comunicado durante la reunión para reclamar el fin de la semipresidencialidad, que tachaba de «incomprensible».

«El sistema actual está produciendo una merma educativa y un problema para las familias a la hora de conciliar. Es nuestra obligación ofrecer una educación de calidad y segura», aseguraba el secretario de Comunicación y portavoz del Grupo Parlamentario de Cs en la Asamblea Regional, Juan José Molina.

Finalmente, el Comité Covid acordó que encargará un informe técnico para analizar las posibilidades de establecer umbrales semejantes a los que se aplican en la hostelería para programar la desescalada en función de la situación epidemiológica que registra cada municipio.

Así, mientras que el presidente sigue haciendo oídos sordos a las exigencias de la formación naranja para que haga los cambios en el Ejecutivo regional pactados entre ambas formaciones, Martínez Vidal ha demostrado que su función en el Ejecutivo no se limitará ya a dirigir la actuación de las consejerías de Cs.

La consejera de Empresa también está dispuesta a marcar las líneas de actuación de los departamentos que tiene asignados el PP en el pacto de gobierno de 2019.

Al igual que forzó la dimisión del anterior consejero de Salud, Manuel Villegas, y la salida de los altos cargos de la cúpula de Sanidad que se vacunaron antes de tiempo, Martínez Vidal redobla las presiones sobre el Ejecutivo para acabar con la semipresencialidad en las aulas que obliga a los alumnos a quedarse un día a la semana en casa.

Tras el pulso por la vuelta a clase se esconde también la pretensión de Martínez Vidal de evitar las medidas aplicadas por López Miras para ahorrar recursos a pesar de los fondos que está recibiendo la Región para hacer frente a la pandemia.

La portavoz quiere abandonar la línea seguida hasta ahora por el Ejecutivo para economizar recursos al máximo aprovechando las limitaciones de la crisis sanitaria para reducir el déficit y contener la deuda. Esta política ha permitido al Ejecutivo llegar al mes de noviembre de 2020 con la mitad del déficit que tuvo el año anterior.

El distanciamiento entre la portavoz del Gobierno y el presidente quedó patente a finales de año, cuando Martínez Vidal tachó de «partidista» la decisión de López Miras de publicar el decreto que permite a los padres sortear la Ley Celaá la hora de solicitar plaza en los colegios públicos.

Mientras que el jefe del Ejecutivo regional presumía de la artimaña legal y sacaba pecho frente al Gobierno central, la portavoz dejó caer discretamente que, pese a estar en contra de la reforma educativa recién aprobada en aquel momento, no era partidaria de aprovechar el Boletín Oficial de la Región para plantar cara al Estado. Además, hizo públicas estas manifestaciones en San Esteban durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

La crisis abierta tras la dimisión de la anterior consejera de Transparencia, Beatriz Ballesteros, continúa enquistada, a pesar de que la portavoz del Gobierno aseguró ese mismo día que el presidente del Ejecutivo regional también iba a realizar cambios entre sus consejeros.

Igualmente, anunció que tenía intención de realizar un trasvase de competencias entre los departamentos de Ciudadanos.

De momento el único cambio previsto es el ascenso de su secretario general, José Gabriel Sánchez Torregrosa, a consejero de Transparencia, cargo en el que hoy tomará posesión.

Aunque Ciudadanos mantiene que existe un pacto con el PP para hacer una remodelación del Gobierno, López Miras sigue ignorando sus pretensiones y tratando de ganar tiempo, porque las expectativas de Martínez Vidal pasan por sustituir a su compañera de partido Isabel Franco en la vicepresidencia del Ejecutivo, lo que abriría otra crisis que restaría apoyos al propio presidente.

No obstante, la portavoz del Gobierno trató ayer de evitar que la disputa con el presidente llegue a transmitir la imagen de que el Ejecutivo está enredado en luchas partidistas y a través de la emisora Onda Regional manifestó que «más allá de las diferencias puntuales, la prioridad del Gobierno es superar la crisis». Añadía que «el compromiso con los ciudadanos de la Región es incuestionable».

Estas declaraciones se producían después de que el consejero de Presidencia y Hacienda, Javier Celdrán asegurara que desconocía la existencia del pacto para remodelar el Ejecutivo y advirtiera de que a los ciudadanos les preocupa sobre todo salir de la crisis.