14 de diciembre de 2020
14.12.2020
La Opinión de Murcia
Entrevista
Arquitecto

Sergio Giménez Fernández: "El urbanismo puede ayudar a solucionar problemas sociales"

El Colegio Oficial de Arquitectos premia el proyecto de Sergio Giménez para 'coser' con cultura la trama urbana de Cehegín

13.12.2020 | 19:56
Sergio Giménez, con su proyecto para el municipio de Cehegín.

Una urdimbre cultural para tejer la vida urbana entre los cascos históricos y zonas de nueva expansión es lo que plantea para su Cehegín natal y otras localidades del Noroeste. La propuesta, proyecto con el que se graduó en la UPCT, le ha valido el premio del Colegio de Arquitectos al mejor Trabajo Final de Estudios.

«Hay una barrera física y psicológica en el borde del casco histórico, un vacío en el que choca el trazado urbano antiguo y el moderno», explica Sergio Giménez, cuyo proyecto fin de carrera se adapta a los espacios libres del perímetro este de Cehegín, un «espacio inutilizado y sin vida», pero cercano a la Gran Vía de la localidad. Por ello plantea un recorrido de instalaciones de uso cultural que generan plazas y patios para desarrollar actividades al aire libre. El objetivo es resolver las carencias programáticas del pueblo en cuanto a infraestructuras para realizar cursos formativos, conciertos y otros eventos. El Trabajo Final de Grado de Sergio Giménez, premiado por el Colegio Oficial de Arquitectos, fue dirigido por la profesora de la Escuela de Arquitectura y Edificación de la Universidad Politécnica de Cartagena Montse Solano.


Plantea una urdimbre cultural para tejer la vida urbana entre los cascos históricos y las zonas de nueva expansión. ¿Cómo es ese proyecto?

Es un entramado de espacios libres y construidos, cerrados, que busca solucionar la 'no conexión' que hay entre el casco histórico de Cehegín y las zonas de nueva expansión. Estudiar el problema que existe y, a través de la cultura, conectar esos espacios, esas dos zonas.

Una cuestión que revitalizaría el casco histórico de cualquier ciudad.

Exactamente, nace también como una estrategia que se puede aplicar en otros cascos históricos y zonas con el mismo problema.

¿Cómo surgió la idea?

Soy de Cehegín y cuando se trata de afrontar un proyecto final de carrera, se estudia un poco los problemas que pueden existir, en este caso, en mi ciudad natal. Se trata de abordar el problema de un vacío que existe y que separa ambas zonas de la ciudad, mediante la realización de un estudio y ver cómo poder solucionarlo.

Habla del casco histórico de Cehegín en su proyecto, ¿cómo ve actualmente su estado de conservación y qué posibilidades ofrece?

Actualmente, sobre todo por la hostelería, a pesar de los momentos difíciles de estos meses, y por el casco histórico hay una oferta cultural mediante diferentes espacios y museos. Lo que queremos trasladar es toda esa oferta atravesando ciertos espacios de la ciudad que hasta ahora no se han podido utilizar. Se trata de relacionar todos esos espacios con las zonas verdes de la ciudad y poder hacer actividades en el exterior que sean accesibles para toda la población.

Ahora mismo, los dos grandes problemas de los cascos históricos son la despoblación y la falta de comercio.

Los comercios se van trasladando a otras zonas de la ciudad y esto también hace que la gente deje de vivir en los cascos históricos. Con este proyecto lo que se intenta es revitalizar esas zonas, que se vuelva a vivir en ellas como se vivía antes de que la población se expandiera hacia otros lugares.

¿Vamos realmente hacia una arquitectura más sostenible o al final se queda todo un poco en papel mojado?

La idea es ir hacia una arquitectura más sostenible. Lo que el proyecto pone en valor es la polivalencia, que un espacio no solo sirva para un uso. El objetivo es que no se generen espacios que a lo largo del tiempo sean inútiles y sirvan solo para una vez al año. Hay que crear espacios polivalentes que tengan diferentes usos, y que se puedan usar tanto para una clase de baile como para zonas de estudio por la noche. Espacios que se puedan utilizar a todas horas y que puedan ser cambiantes.

Vivimos un 'boom' en el mundo de la construcción hace unos años, una idea que al final nos estalló. Veíamos grandes construcciones como pudiera ser el caso de Seseña con grandes edificios. ¿Las nuevas generaciones de arquitectos cómo ven el futuro del urbanismo?

Sobre todo, con la participación de los habitantes, proponer y resolver nuevas situaciones y no realizar construcciones, ya no a nivel de vivienda, sino a nivel de las relaciones sociales entre todos los habitantes de un pueblo, que puedan resolver situaciones siempre desde la cabeza, sin irse muy allá de lo realmente necesario.

¿Hacia qué campo le gustaría enfocar su carrera profesional?

Me gusta mucho el tema urbano, lo reflejo mucho en el proyecto. Al final las construcciones de viviendas significan resolver problemas a nivel privado, pero el urbanismo es un buen punto de partida para resolver problemas a nivel social. Al final, las relaciones personales las tenemos en la calle y en los edificios públicos.
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