22 de noviembre de 2020
22.11.2020
La Opinión de Murcia
25-N

Atención a los hijos, un trabajo y una vida nueva

Distintos programas ayudan a las víctimas a salir adelante, con un empleo y terapia

22.11.2020 | 04:00
Atención a los hijos, un trabajo y una vida nueva

De cara al Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre, LA OPINIÓN ofrece cada domingo un reportaje sobre los recursos que tiene la Dirección General de la Mujer para atajar esta lacra en la Región. Potenciar la inserción laboral de las víctimas y la atención psicológica a ellas y a sus hijos, la clave.

Los programas subvencionados por la Consejería de Politica Social tienen como fin que las mujeres víctimas cuenten con los recursos para poner en marcha una vida nueva, en la cual la independencia económica es un pilar básico.

Para lograr tal fin, es importante que las mujeres cuenten con una formación y también que tengan habilidades en el mundo digital, de lo cual se encargan planes como Proyecto Carmen e Inteconectad@s.

Y más vital aún: la atención psicológica a los menores, víctimas y testigos a la vez del horror que había en sus hogares. Ayudarles a ellos a que sean la semilla de una vida nueva.

A hora de luchar desde la Administración para atajar la lacra de la violencia de género, todo es una cadena. Por ejemplo, son las profesionales que trabajan con las mujeres en la red de recursos de violencia de género de la Región (cavi, centro de emergencias, casas de acogida...) quienes detectan a través de las madres que los menores pueden presentar dificultades emocionales y conductuales que pueden tener relación con haber estado expuestos a violencia de género. Y hacen la derivación al servicio correspondiente.

Felipe Martín: "La identificación de rasgos machistas desde la niñez es clave para atajar la violencia"

Presidente de R-inicia-T. «Una de las formas más comunes de violencia en el trabajo es el acoso sexual y lo preocupante es que entre el 74% y el 75% de las mujeres con capacitación profesional o que ocupan altos puestos directivos lo han sufrido a lo largo de su vida», explica el presidente de la asociación que se ocupa del programa Sensibiliza-T, para prevenir la violencia machista.

En el programa Sensibiliza-T se lleva a cabo un servicio de promoción de la igualdad y prevención de la violencia hacia la mujer en centros educativos, empresas y entidades. Felipe Martín preside la asociación R-inicia-T, que lleva a cabo esta iniciativa.

¿Existen claves para prevenir la violencia contra la mujer en centros educativos?

La clave para prevenir todo tipo de violencia se encuentra, como bien sabemos ya todos, en la formación y la violencia de género no es una excepción. Desde el programa Sensibiliza-T trasladamos esta formación a las aulas, entre otros muchos contextos, adaptándolas a las diferentes edades del alumnado y ofreciendo una formación que sensibiliza desde temáticas tan esenciales como la autoestima, los estereotipos de género, las habilidades sociales, el control de impulsos y distorsiones cognitivas Creemos clave, y por ello también empezamos a trabajar en ello, el trabajo con las familias, ya que estimamos que es allí donde formamos nuestros primeros esquemas mentales.

¿Se podría evitar la violencia machista con una educación en valores desde la niñez?

La educación en valores desde la infancia, la educación en igualdad, las habilidades sociales y la identificación de rasgos machistas son fundamentales para evitar que siga aumentando el número de víctimas de violencia de género en España en el futuro, y sí, desde la infancia, pero es importante empezar a atajar este problema creciente en los y las adolescentes y la comunidad universitaria, donde reciben esta formación como agua de mayo.

¿Es cierto que un niño que ve violencia en su casa puede reproducir el patrón de adulto?

Por desgracia así es. No se trata, obviamente, de una regla fija, pero desde luego es bastante frecuente que un niño que emplee la violencia para resolver sus conflictos haya aprendido esa máxima en casa y si no ocurre nada a lo largo de su desarrollo que lo haga cambiar lo siga haciendo en la edad adulta.

¿Cuáles son las principales formas de violencia hacia la mujer que se dan en empresas?

Desde una broma con tintes machistas hasta la agresión física y el maltrato psicológico, la violencia de género en el ámbito laboral es una realidad que millones de mujeres viven constantemente en todo el mundo. La violencia de género en el trabajo es una manifestación más de la propia sociedad, basada en relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, y donde las mujeres resultan más afectadas por su situación de discriminación y subordinación, siendo los agresores mayoritariamente del sexo masculino. El problema guarda relación con los roles atribuidos a los hombres y a las mujeres en la vida social y económica que, a su vez, directa o indirectamente, afecta a la situación de las mujeres en el mercado del trabajo y en el ambiente laboral.

¿Cómo trabajan con las empresas para prevenir esas violencias machistas en su seno?

Desarrollando talleres de sensibilización tanto con los equipos directivos y de recursos humanos como con el conjunto de la plantilla. Se trata de talleres eminentemente dinámicos con una metodología muy participativa y vivencial, en los que abordamos precisamente esos conceptos clave como el machismo, feminismo, estereotipos... para ir aterrizando en las diferentes formas de violencia que sufren las mujeres.

Mujer y discapacidad. ¿Hay una doble victimización?

Sufren una triple discriminación: ser mujer, tener una discapacidad y ser mujer con una discapacidad. La violencia que se ejerce sobre ellas puede ser interpersonal, institucional y estructural, constatado, de esta forma, que las mujeres con discapacidad son víctimas de violencia de género con mucha mayor frecuencia que el resto de mujeres.

Mara Castro: "Los niños víctimas tienen las emociones mezcladas: soledad, angustia, tristeza..."

Coordinadora del Servicio de Atención Psicológica a Hijos/as de Mujeres Víctimas de Violencia de Género (SAPMEX). «Cada niño ha vivido unas circunstancias concretas, tiene unos recursos personales diferentes, algunos o ningún apoyo externo... Todas estas variables influyen», destaca esta psicóloga.

Mara Castro coordina el Servicio de Atención Psicológica a Hijos/as de Mujeres Víctimas de Violencia de Género (SAPMEX), servicio subvencionado por la Dirección General de Mujer y Diversidad de Género y llevado a cabo por la Asociación para el Desarrollo de la Salud Mental en Infancia y Juventud, Quiero Crecer. «El proceso terapéutico es un camino largo, en nuestro servicio no hay límite de sesiones. En algunos casos los acompañamos durante varios años: una vez separada la madre del agresor, se dan otras situaciones estresantes como cambio de colegio, procesos judiciales, visitas con el agresor»...
 
¿Cómo es la primera toma de contacto con un menor que ha sufrido o presenciado violencia de género en su hogar? 
 
Precisamente la primera toma de contacto con los menores es fundamental para todo el proceso de intervención psicológica. El objetivo es que se sientan lo más cómodos posible. Para ello hay que explicarles (siempre adaptándonos a su edad y características) por qué han venido, qué se hace, para qué les puede servir venir al servicio...  Se les ofrece un espacio seguro, sin juicios, donde pueden expresar cómo están viviendo la situación familiar, qué les preocupa, cómo se sienten€  La respuesta va a depender de cada caso. Hay algunos niños y niñas que a los pocos minutos están llorando y nos cuentan con detalle lo ocurrido y sus vivencias; en cambio otros se encuentran más bloqueados y pasan muchas sesiones hasta que se encuentran preparados para hablar de su experiencia. Es muy importante respetar el ritmo de cada menor.
 
¿Cuáles son los sentimientos predominantes en estos menores? ¿Es mayor, en general, el miedo o lo es la rabia?
 
Es verdad que el miedo y la rabia son dos emociones que están presentes en muchos niños y adolescentes. Aunque también observamos muchas otras, como la tristeza, preocupación, nerviosismo, desasosiego, incertidumbre, angustia, soledad, incomprensión... Normalmente suelen tener muchas emociones mezcladas que no pueden o no saben diferenciar ni expresar de manera adecuada. Cada niño ha vivido unas circunstancias concretas, tiene unos recursos personales diferentes, algunos o ningún apoyo externo... Todas estas variables influyen, por lo que hay que valorar cada caso en particular. A lo largo del proceso terapéutico el menor va organizando esas emociones, compartiéndolas con otras personas importantes y expresándolas de manera saludable para él y los demás.
 
¿Cuántos menores han sido atendidos el último año en la Región?
 
A día de hoy, 17 de noviembre, hemos atendido a 604 menores diferentes este año 2020. Desde el inicio del servicio en 2009 hay un total de 1.710 menores. Una media podrían ser unos 25 menores al día, atendidos en diferentes puntos de la Región. Cada día de la semana está asignada la atención en unas zonas de itinerancia concretas. Actualmente tenemos 16: Alcantarilla, Águilas, Bullas, Caravaca, Cartagena, Ceutí, Cieza, Fuente Álamo, Jumilla, Los Alcázares, Lorca, Mazarrón, Murcia, Santomera, Totana y Yecla. Al mes suelen venir unos 20 ó 30 casos nuevos y se atienden a unos 260 menores. Las sesiones de atención suelen ser con una frecuencia semanal o quincenal, depende de las necesidades.
 
¿Se recuperan plenamente estos menores o queda siempre un poso de lo vivido?
 
 El fin que nosotros perseguimos es minimizar lo máximo posible las secuelas y fortalecer los recursos y fortalezas de los niños y sus familias. Hay que tener en cuenta muchas variables (personales, familiares y sociales), de riesgo y de protección.  Es importante realizar un acompañamiento a largo plazo, respetando el ritmo de trabajo para el que estén preparados emocionalmente. Nuestro servicio sigue disponible un tiempo después de finalizar la terapia. Cuando se vuelven a presentar dificultades, las mujeres y sus hijos pueden retomar el servicio.
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