07 de noviembre de 2020
07.11.2020
La Opinión de Murcia
Hostelería

Adiós entre aplausos en el cierre de bares

Gobierno regional y hosteleros acuerdan la firma de un plan de rescate tras la reunión de ayer de Hostemur y Hostecar con el Ejecutivo

06.11.2020 | 23:29
Terrazas llenas de gente en Cartagena.

Las reuniones del Gobierno regional y los patronales de la hostería de la Región parecen haber dado sus frutos. Ayer, el Ejecutivo regional llegó a un acuerdo con la Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo de Murcia (Hostemur) y la Asociación de Empresarios de Hostelería y Alojamientos Turísticos de Cartagena y su Comarca (Hostecar) para poner en marcha un plan de rescate que ayude a los empresarios a salir adelante tras las restricciones impuestas en bares y restaurantes a causa de la pandemia de coronavirus.

El acuerdo ya se encuentra cerrado y está previsto que hoy tenga lugar la firma del mismo en el Palacio de San Esteban, según confirmaron fuentes del Gobierno a esta Redacción. La idea es cubrir con ayudas directas y a fondo perdido a los empresarios las pérdidas que puedan derivarse del cierre de sus locales. Esta decisión llega en un contexto de crispación entre los hosteleros, que han tomado en repetidas ocasiones las calles para protestar contra unas medidas que están afectando fuertemente al sector de la hostelería.



Precisamente este jueves más de medio centenar de hosteleros se dirigieron hasta el Palacio de San Esteban, donde el presidente de la Comunidad, López Miras, estaba en una de las primeras reuniones mantenidas con Jesús Jiménez, presidente de la Hostemur, entidad a la que estos hosteleros llaman «cobarde» y dicen sentirse abandonados por ella: «Hostemur está negociando con el Gobierno cuestiones sin consultarnos», criticaba a esta Redacción Eduardo Bo Rabadán, profesor de gastronomía en la facultad de TCA, destinado en Murcia.

 

La intención del Gobierno regional ha sido la de llevar a cabo hoy la firma del acuerdo para que los hosteleros procedieran a suspender las concentraciones de protesta convocadas en las principales ciudades de la Región para hoy, día en que comienza el cierre decretado a bares y restaurantes y que se prolongará durante 14 días para contener los contagios.



Precisamente ayer Hostemur emitió una nota de prensa en la que indicaban que la Federación había decidido suspender las concentraciones dada la petición expresa del servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud para su cancelación.

«Se han superado los 1.000 casos diarios y la situación sanitaria que vivimos es de mucha gravedad. El corazón nos pide salir a la calle para que nos oigan y que la sociedad sepa la situación tan agónica que vive al sector, pero la cabeza nos dice que no es el momento de hacer este tipo de concentraciones por la peligrosidad que entrañan a día de hoy», señalaba en el escrito Jesús Jiménez, .



«Es momento de tener la cabeza fría por el bien de todos y hacer un ejercicio de responsabilidad y compromiso. Debemos ser prudentes y evitar al máximo los riesgos», indica en el escrito el presidente de Hostemur, que recalca que sigue vigente la legitimidad del mensaje que la hostelería quería trasladar. «La hostelería no es el principal problema de esta pandemia y su cierre no sea el maná para frenarla, pero no es el momento de juntarnos y salir a la calle», concluye Jiménez.

Adiós entre aplausos

Es indiscutible que a los murcianos les encanta salir a 'terracear'. No es de extrañar que ayer, y durante todo el día, la imagen que más se repetía era la de las mesas llenas en los bares y restaurantes de la Región. «Lo siento, lo tenemos todo reservado», fue una de las frases más pronunciadas entre los hosteleros cuando se acercaban personas a pedir una mesa para comer o cenar en el último día con los locales abiertos, ya que hoy entra en vigor el cierre decretado por la Consejería de Salud que se mantendrá durante 14 días para reducir los contagios de coronavirus.

«Teníamos que disfrutar de este último día, pero respetando las normas de seguridad por supuesto», comentaban los comensales de la cafetería Talula, en la que una de sus empleadas aseguraba a esta Redacción su preocupación ante esta restricción impuesta por el Gobierno: «La última vez que entré a un ERTE, salí a los seis meses...», explicaba Andrea, quien vuelve a ese periodo de incertidumbre por una decisión que considera «injusta», ya que «hemos hecho una inversión muy grande en mantener la seguridad en el local y ahora pagamos justos por pecadores», señala la camarera de esta céntrica cafetería murciana. Misma situación se repetía en las terrazas de la ciudad portuaria, donde los cartageneros parecían estar de celebración, llenando los bares de la plaza San Francisco, calle Honda y calle del Cañón, entre amigos, «porque tenemos que aprovechar, que no sabemos cuándo volverán a abrir», destacaban unos ciudadanos que desean que las persianas vuelvan a subir cuanto antes. silvia gallardo
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