27 de octubre de 2020
27.10.2020
La Opinión de Murcia
Covid

Toque de queda: Los jóvenes, en el punto de mira

El sector de la población más señalada durante esta segunda ola del coronavirus asume parte de la responsabilidad que puedan tener pero piden no criminalizarles como creen que han hecho desde las instituciones

26.10.2020 | 21:41
Toque de queda: Los jóvenes, en el punto de mira
Toque de queda: Los jóvenes, en el punto de mira

No existe un punto de vista en común entre los jóvenes sobre si asumen con claridad tener una gran parte de responsabilidad en la transmisión del virus en esta segunda ola de la pandemia que sufre la Región y España. Hay disparidad de opiniones, pero sí remarcan una cosa: Si se les va a culpar, que primero las administraciones públicas solucionen todas aquellas situaciones donde se provocan aglomeraciones y a las que los jóvenes tienen que hacer frente. «Si lo que quieren es evitar aglomeraciones, que actúen en los transportes públicos», denuncia Celia Vanacloig, murciana de 17 años, quien junto a su amiga Paloma Sánchez ponen encima de la mesa las aglomeraciones que se producen en los autobuses y tranvías que trasladan cada mañana a los estudiantes hasta el campus universitario de Espinardo en Murcia.

Los jóvenes consultados asumen que algunos adoptarán un perfil camaleónico y sabrán buscar trasladar los planes de ocio que hasta ahora preocupaban a las autoridades sanitarias a las nuevas condiciones que les imponen con el toque de queda y la limitación de aforos y de personas reunidas. Botellones en pisos, fiestas privadas de 23.00 horas a 6.00 horas para pasar el toque de queda en casa de un amigo o seguir con las quedadas por la tarde en la calle son los planes que avanzan muchos de ellos.

Otros, y reconocen que son la gran mayoría, avisan de que cumplen con todas las normas impuestas hasta ahora sin dejar de disfrutar del tiempo libre y los amigos. «Las medidas que se han tomado por una parte pueden ayudar, pero no se van a erradicar los casos de covid», señala Aidin Cobos, alumno del instituto Infante Don Juan Manuel de Murcia, «es complicado quitarle a un joven su modo de vida porque está en una fase de conocer a personas y de socializar mucho, pero no podemos olvidar que tenemos que cumplir todos».

La segunda ola ha traído «la criminalización de un sector de la población que nadie hubiera tenido el valor de hacerlo igual si se trataran de adultos o mayores», explica Miguel Lajarín, presidente del Consejo de la Juventud de la Región de Murcia. En el foco del problema Lajarín pone las condiciones en las que socializan los jóvenes en la actual situación, ya que al no tener domicilios propios se reúnen en la calle, o incluso señala los trabajos precarios que mantienen muchos estudiantes, en entornos laborales donde también se producen contagios.

«Tomarla con los jóvenes es injusto porque todos sabemos que los contagios se están produciendo en casas, con reuniones familiares, cuando realmente podríamos estar en un bar con distancia de seguridad. Los jóvenes también nos protegemos», señala Pascual Salvador, estudiante de Cartagena de 20 años. Pablo, otro estudiante de Murcia, reconoce que los jóvenes han tenido una parte de responsabilidad en esta segunda ola ya que «por lo general no tenemos tanta conciencia sobre lo que está pasando con el coronavirus, y por eso incumplimos más la ley, una irresponsabilidad por nuestra parte».

El presidente del Consejo de la Juventud marca también una diferencia entre jóvenes y pide tenerla en cuenta. No mantiene la misma responsabilidad un joven que ha abandonado los estudios, que no se informa de lo que pasa y que no atiende a lo que le puedan aconsejar sus padres que quienes mantienen un nivel cultural más elevado y son más responsables. «Somos los nietos de quienes no hemos podido enterrar a nuestros abuelos por la nefasta gestión de nuestros políticos», sentencia Lajarín.

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