Las pruebas de acceso a la universidad (EBAU) ya tienen una previsión de fechas para el 2021 tras aprobar la Comisión de Organización un adelanto de las pruebas extraordinarias de septiembre a julio para acabar con las desigualdades que se generaban entre estudiantes de distintas comunidades por la diferencia en los calendarios académicos de las universidades de cada autonomía.

La convocatoria ordinaria de julio está prevista que se realice en los primeros días de junio mientras que la fase extraordinaria se adelanta hasta principios de julio. De esta forma la Región acaba con el desajuste que provocaba que los alumnos que suspendían la primera convocatoria se tuvieran que esperar hasta el mes de septiembre cuando en muchas universidades españolas ya habían comenzado con el proceso de admisión de alumnos y, por lo tanto, muchos grados universitarios ya tenían las plazas cubiertas.

De esta forma el cierre de calificaciones para los alumnos de segundo de bachillerato estaría zanjado para mitad de julio, lo que permitiría comenzar con el proceso de matriculaciones antes de agosto. Hasta ahora quince comunidades autónomas habían adelantado la repesca de septiembre a julio, salvo la Región y Cataluña, tras sumarse a esta medida recientemente Aragón y Andalucía. En Murcia este plan estaba previsto implantarlo el pasado curso pero la pandemia obligó a retrasar esa segunda fase de la EBAU para dar más margen a los alumnos.

Por otra parte, la Comisión Organizadora de la EBAU ha aprobado de forma definitiva modificar la estructura de los exámenes de acceso a la universidad adaptándolos al modelo semipresencial que está provocando retrasos en el avance de los contenidos en segundo de Bachillerato, tal y como adelantó LA OPINIÓN la pasada semana. Finalmente se mantendrá el mismo modelo que el curso pasado, con una batería de preguntas en cada examen que permita al alumno sacar la máxima calificación sin necesidad de haber impartido todo el temario.

Este modelo de días alternos de clases presenciales y vía telemática desde casa está generando desigualdades entre estos estudiantes, según señala la Comisión Organizadora, por lo que esta flexibilización acabará con la diferencia de calificaciones que pudieran tener alumnos de distintas comunidades donde sí está implantado un modelo presencial al 100% para Bachillerato.

Los coordinadores de cada materia de la EBAU tienen ahora vía libre para tratar con los profesores cómo se tendrá que preparar a los alumnos ya que el Ministerio de Educación aprobó recientemente que se podrá modificar los contenidos que serán exigibles de impartirse en los institutos y de ser evaluados en ellos para luego poder ser preguntados en la EBAU. La orden ministerial que aprueba este cambio en el temario esencial que debe impartirse se puede retrasar a enero o febrero, por lo que la Comisión ha decidido adelantarse adaptando la estructura de la EBAU.