15 de septiembre de 2020
15.09.2020
La Opinión de Murcia
Coronavirus

60.000 vecinos de Lorca pasan a la fase 1 flexibilizada al dispararse los contagios

Las nuevas restricciones para el municipio lorquino se mantendrán durante una semana en el casco urbano hasta analizar cómo evolucionan los casos positivos

14.09.2020 | 20:32
60.000 vecinos de Lorca pasan a la fase 1 flexibilizada al dispararse los contagios

Comerciantes y hosteleros creen que será un duro golpe para la economía local, pero coinciden en que «la salud es lo primero»

El municipio de Lorca, uno de los de mayor tamaño de España, quedará parcialmente confinado en una fase 1 flexibilizada al haberse disparado los contagios de coronavirus en los últimos días. Nuevas medidas restrictivas que afectarán en exclusiva a su núcleo urbano y a algo más de 60.000 vecinos.

La elevada tasa de incidencia acumulada de la última semana en esta localidad de la Región, que ha llegado a 474 casos de covid por 100.000 habitantes (frente a los 193 por cada 100.000 de la media regional) ha llevado al Comité de Seguimiento tomar esta decisión, que fue anunciada ayer por el consejero de Salud, Manuel Villegas, junto al alcalde de Lorca, Diego José Mateos.

«Viendo la evolución de los últimos días entendemos que las medidas tomadas hasta el momento no han sido suficientes, por lo que desde Epidemiología se ve necesario dar un paso más» para contener la pandemia, indica Mateos, quien afirma que «haremos todo lo posible para colaborar con las autoridades sanitarias y proteger la salud de los vecinos de Lorca».

La fase 1 flexibilizada sólo afectará al casco urbano de Lorca durante una semana, plazo tras el que se analizará de nuevo la incidencia para ver si se prorrogan, por lo que las pedanías lorquinas quedan fuera de las nuevas restricciones al tener una tasa de contagios más baja.

La nueva situación implica una restricción de la movilidad, que sólo estará permitida por motivos laborales, sanitarios o académicos justificados. El aforo de la hostelería se limita al 75 por ciento en las terrazas, no pudiendo consumirse en el interior de los locales, y el comercio también reducirá al 50 por ciento su aforo.

El primer edil lorquino ha insistido en que «la Administración estará para ayudar a estos sectores afectados, pero lo primero es la salud y nosotros haremos todo lo que esté en nuestra mano para cumplir lo que nos diga el mando único, que es la Consejería de Salud».

Protección Civil hará rastreo

El paso del casco urbano de Lorca a la fase 1 flexibilizada durante la próxima semana afectará a unos 60.000 vecinos de la Ciudad del Sol, ya que los 34.000 restantes residen en pedanías del municipio.

Respecto a la situación de los centros sanitarios de Lorca, el consejero de Salud informa de que los casos de hospitalización han descendido, pero la UCI del Hospital Rafael Méndez está al máximo de ocupación y derivando pacientes a otros centros hospitalarios de la Región.

Además, todos los centros de salud están en nivel rojo y sólo algunos están abordando patología no covid. «Los sanitarios están agotados tras seis meses de lucha» ha reconocido Manuel Villegas.

El presidente de la Cámara Oficial de Comercio de Lorca, Juan Francisco Gómez Romera, afirmaba tras conocer la noticia que «se trata de un palo importante para la economía local, que se suma a lo que ya venimos arrastrando desde marzo». No obstante, reconoce que hay que respetar la decisión y «poner cada uno de su parte lo que sea necesario para salir de la situación», al tiempo que solicita un plan serio a más largo plazo por parte de las administraciones que «nos ayude a salir cuanto antes de esta crisis».

Por su parte, el presidente de la Asociación de Hosteleros de Lorca (Hostelor), Jesús Abellaneda, asegura que la medida afecta a más de 200 establecimientos de este sector y aunque considera que esta decisión «nos lleva a una quiebra total en una ciudad fantasma», reconoce que «la salud está por encima de todo».

Los vecinos preguntados coinciden al decir que era algo que se veía venir. Isabel García señala que «ahora toca quedarse en casa y esperar a que se reduzcan los contagios para poder hacer de nuevo vida medio normal», mientras que Pedro Reverte apunta a que «esto nos sirve también para darnos cuenta de que tenemos que poner cada uno nuestro granito de arena, si queremos acabar con la pandemia, algo que no llegará nunca si seguimos haciendo las barbaridades que vemos en la televisión». Otra vecina, María Ruiz, es partidaria de «aplicar hasta el límite sanciones a quienes no respeten lo establecido» y cree que «quizás nos dejaron en libertad antes de tiempo».

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