07 de septiembre de 2020
07.09.2020
La Opinión de Murcia
Coronavirus

La pandemia multiplica las llamadas al teléfono de Alcohólicos Anónimos en la Región de Murcia

El incremento de las recaídas y la adaptación del modelo de comunicación de esta asociación son algunos de los cambios que ha impuesto el coronavirus en este colectivo

07.09.2020 | 04:00
La pandemia multiplica las llamadas al teléfono de Alcohólicos Anónimos en la Región de Murcia

Cerca de 4.000 murcianos afectados directa o indirectamente por el alcoholismo son atendidos y se recuperan en Alcohólicos Anónimos (AA), el histórico programa de vida sugerido que lleva funcionando desde 1935, cuyo texto ha sido traducido ya a 72 idiomas, incluso al navajo (principalmente un idioma oral) y que ahora comparte su mensaje en más de 180 países.

Desde que comenzara la pandemia, el incremento en el número de llamadas al teléfono 24 horas de Alcohólicos Anónimos en la Región, el 600 843 810, ha sido una constante. En el mes de mayo se recibieron 85 llamadas cuando normalmente se atienden entre 25 y 30 consultas, la mayoría realizadas por familiares. Aunque este aumento se suavizó en los meses posteriores, entre junio, julio y agosto el incremento con respecto a la media natural se ha situado entre un 10 y un 12 por ciento. Del conjunto de las llamadas, un 70 por ciento corresponden a familiares y amigos y un 30 por ciento a afectados directos, aunque según fuentes de AA, a raíz del estallido de la pandemia, el número de familiares que llaman ha descendido y el de afectados ha aumentado ligeramente. Entre los motivos de las llamadas destacan algunas recaídas.

Al margen de la actual situación de inestabilidad laboral y presión social provocada por la expansión del coronavirus, el pasado confinamiento reveló muchos casos de esta enfermedad reconocida por la OMS que permanecían soterrados bajo la superficie del consumo social regular. El aislamiento, que podría volver a decretarse si se disparan los rebrotes de covid-19 en la Región ha expuesto algunas adicciones ocultas y ha generado este incremento en las llamadas al teléfono de Alcohólicos Anónimos. Según esta asociación, «las profundas alteraciones en las rutinas que ha provocado la pandemia son un obstáculo que pesa sobre todo a los nuevos compañeros que habían empezado a controlar su situación».

En cuanto al bebedor social, desde AA advierten que a veces sólo es un concepto con el que se justifican ciertas actitudes que en realidad esconden un trastorno mayor. Según una de las clasificaciones más utilizadas por los profesionales de las adicciones, el 'bebedor problema' (aunque existen subcategorías) es un estado de transición muy delicado entre el 'bebedor social' y el 'alcohólico crónico'; mientras que el bebedor social es puramente ambiental y puede decidir cuándo empezar y detener la ingesta de alcohol, el bebedor problema ha interiorizado, sin llegar a cronificarse, el uso excesivo e indebido de alcohol en su modo de vida y experimenta frecuentes estados de embriaguez que dañan en cierta medida sus relaciones personales, sociales y laborales.

Adaptación al virus

Por otra parte, las últimas normas sanitarias y las que podrían establecerse en el futuro han obligado a este colectivo a transformar su clásico y eficaz modelo de comunicación para abrazar más todavía las nuevas tecnologías. De esta manera, están adaptado sus espacios a las condiciones exigidas por las autoridades sanitarias y han explotado el recurso de los espacios virtuales para las reuniones de los grupos; actualmente mediante videollamadas y la popular plataforma Zoom.

Algunas fuentes de AA sostienen que este contacto virtual no es deseable a largo plazo porque entienden que «los sentimientos que emergen, la interacción inmediata y cercana de los gestos, el espacio compartido fuera de tu casa no puede ser sustituido por una comunicación online, que a menudo se ve limitada por los conocimientos tecnológicos del miembro y se ve entorpecida por la presencia de familiares o compañeros de piso con los que no están preparados para hablar de ellos mismos en ciertos términos».

Por otra parte, LA OPINIÓN ha podido saber que en estos momentos, AA está preparando, en colaboración con el Ayuntamiento de Murcia, un acto de concienciación dirigido a los jóvenes que contará con la participación de la psicóloga municipal; además, se está ultimando una fuerte apuesta por la difusión del uso de las nuevas tecnologías en Alcohólicos Anónimos a través de una campaña financiada con fondos propios (AA no acepta contribuciones del exterior) que incluirá la instalación de vayas publicitarias.

Expansión por el mundo

A finales de este mes está prevista una reunión abierta virtual de AA a la que se espera que asistan unas 400 o 500 personas y en la que intervendrá el psiquiatra Juan José López, especializado en adicciones en los países del tercer mundo, y que actualmente se encuentra en Guinea Ecuatorial. Precisamente, y gracias a las nuevas tecnologías, AA ha intensificado su presencia en este país a través del grupo de reuniones virtuales iberoamericano. Tras el contacto entre la asociación y la Orden de Catequistas del Sagrado Corazón de Jesús han conseguido que Guinea Ecuatorial se convierta en el país 181 donde llega el mensaje de AA.

Origen de un modelo

Alcohólicos Anónimos se fundó en Akron (Estados Unidos), en junio de 1935, tras un encuentro entre Bill. W, hombre de negocios de Nueva York, y el cirujano, Bob Smith. Ambos sufrían problemas de adicción al alcohol y con su ayuda mutua lograron permanecer en un estado de sobriedad. Alcohólicos Anónimos (o el Libro Azul) es el texto básico de toda la Comunidad. Se publicó por primera vez en 1939. Doce Pasos y Doce Tradiciones, es otro de los grandes títulos oficiales de la literatura de AA que trata sobre el famoso programa medular de los doce pasos de recuperación del alcoholismo por una parte y sobre las doce tradiciones por las cuales la comunidad de Alcohólicos Anónimos se mantiene y se proyecta en el tiempo.

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