Un nuevo caso de coronavirus detectado recientemente según el último parte epidemiológico hace que sean ya 74 los infectados en la Región de Murcia, ingresando una persona en centro hospitalario por esta enfermedad, con lo que son catorce los pacientes atendidos en uno de los dos hospitales de referencia (Arrixaca o Santa Lucía).

Continúan, por tanto, los ocho argelinos con Covid-19 que llegaron hace una semana, junto con los 37 del brote boliviano (11 de ellos de una empresa de El Raal) y otro de Granada con 3 casos.

Un total de 963 personas han dado negativo tanto en la prueba PCR (820) como en el test de anticuerpos (143), pero seis han dado positivo en la prueba PCR (3) y en el test (3).

Las cifras no han variado en UCI, con una persona, y en los fallecidos, con 151 personas, la última una anciana moratallera contagiada a raíz del brote boliviano. Una persona se ha dado el alta porque se ha curado de la enfermedad con lo que la cifra total en la pandemia es de 1.481 curados.

Por otro lado, la Consejería de Salud cederá a lo largo semana que viene un total de 181 tabletas al Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) para su reparto en las residencias de mayores públicas y concertadas.

Con esta acción se facilita a estos centros residenciales herramientas que favorecen la comunicación, a través de videoconferencia, entre los mayores y sus familias, independientemente de las visitas que ellos puedan recibir en sus centros.

El objetivo es repartir uno, dos o incluso tres dispositivos listos para su uso en cada residencia. Esta experiencia ya fue implantada en centros hospitalarios de la Región durante la situación de aislamiento producida por la crisis sanitaria para que pacientes aislados pudieran comunicarse con sus familias.

La ventaja que ofrecen estos dispositivos es que hacen más real la comunicación y permiten configurar una agenda de videollamadas y programar así que cada residente tenga una hora y día fijados para la conexión con sus familiares Se establecerá un protocolo de uso por el que el personal de la residencia o el propio residente detecta la necesidad de comunicación con sus familiares y solicita el uso de la tableta al responsable del centro residencial. El personal del centro residencial servirá de apoyo para que la comunicación se pueda realizar correctamente.