30 de junio de 2020
30.06.2020
La Opinión de Murcia
Tribunales

Condenado un guardia civil por colocar una cámara-espía en el baño de un matrimonio amigo

El Tribunal Supremo confirma la sanción de quince meses de suspensión de empleo al considerar probado que su intención era grabar a la esposa desnuda

30.06.2020 | 13:28
Condenado un guardia civil por colocar una cámara-espía en el baño de un matrimonio amigo

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sanción de quince meses de suspensión de empleo que el Ministerio de Defensa impuso a un guardia civil de Murcia tras ser condenado por un delito contra la intimidad por haber colocado una cámara en el cuarto de baño de un matrimonio amigo para grabar a la esposa cuando se desnudara para ducharse.

La sentencia de la Sala de lo Militar del TS, a la que ha tenido acceso Efe, desestima así el recurso que el agente, G.C., que estuvo destinado en el acuartelamiento de la Benemérita ubicado en una pedanía murciana, presentó contra la resolución del Tribunal Militar Central que respaldó la sanción como autor de una falta muy grave.

Señala la sentencia del Alto Tribunal que este guardia civil reconoció los hechos en el juicio y se conformó con cumplir la pena pactada por el fiscal del caso y su defensa, por lo que fue condenado por un juzgado de instrucción de Murcia a ocho meses de prisión como autor de un delito contra la intimidad.

Las diligencias instruidas por el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) de Murcia cuando ocurrieron los hechos, en septiembre de 2017, señalaban que la denunciante aseguró en sus primeras manifestaciones que ya sospechaba del acusado, con el que el matrimonio mantenía una amistad de muchos años, por lo que acudía con entera confianza a su vivienda.

El día de los hechos, añadió la esposa en su denuncia, este agente acudió a la vivienda para entregarle unos pimientos que había cogido en su huerto, y tras permanecer un tiempo en el cuarto de baño limpiándose las manos, salió y le dijo que tenía que ausentarse unos minutos y que luego regresaría.

Para la denunciante, el acusado aprovechó su estancia en el aseo para colocar la cámara, que ella misma descubrió esa misma noche cuando fue a ducharse.

Con su denuncia entregó a la Policía la cámara en cuestión, que había sido colocada oculta tras una cesta de la ropa y en cuyas primeras imágenes podía verse precisamente al acusado en el momento de su instalación.

El TS, al confirmar la sanción disciplinaria de quince meses de suspensión de empleo impuesta por Defensa en septiembre de 2018, declara que los hechos protagonizados por el denunciado son muy graves y que los mismos afectan no solo a la perjudicada y a su marido, sino, también, al instituto armado al que aquel pertenece.

Y añade que los mismos tuvieron una gran repercusión en el círculo de amigos del matrimonio y en la población en la que estaba destinado el agente, al tratarse de una localidad pequeña.

"La irreprochabilidad penal de los miembros de la Guardia Civil -comenta la Sala- constituye un interés legítimo de la administración", por lo que concluye que la sanción que le fue impuesta es la correcta y está proporcionada a la gravedad de los hechos que cometió.

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