17 de junio de 2020
17.06.2020
La Opinión de Murcia
Mundo cooperativo

La Comunidad Autónoma se compromete con las empresas de Economía Social

El Pacto para la recuperación regional considera este sector como estratégico

17.06.2020 | 04:00
La Comunidad Autónoma se compromete con las empresas de Economía Social

l pasado 6 de junio tuvo lugar la firma del Pacto para la Reactivación Económica y Social de la Región de Murcia tras la pandemia de la COVID, en la que participaron el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, junto a otras autoridades regionales y las principales organizaciones del a Economía Social, como son la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam), la Unión de Cooperativas de la Región de Murcia (Ucomur), la Unión de Cooperativas de Enseñanza (Ucoerm), la Federación de Sociedades Agrarias Cooperativas de Murcia (Fecamur), la Asociación Empresarial de Sociedades Laborales y Participadas de la Región de Murcia (Amusal) y la Asociación de Empresas de Inserción de la Región de Murcia (Adeirmur).

Durante el acto, el responsable del ejecutivo regional destacó que «la Economía Social va a tener un papel imprescindible en la reactivación tras la Covid-19, va a ser parte activa del futuro de la Región, un futuro que se construirá sobre la base de una economía más equilibrada y socialmente sostenible, partiendo del diálogo y el acuerdo».

Entre los objetivos del pacto, explican desde la CARM, está «apostar por el sector como palanca para fortalecer el tejido económico regional, potenciar la progresiva digitalización de sus empresas, reforzarlas como motor de sostenibilidad o aumentar su visibilidad», siendo este documento la base de trabajo para el próximo Pacto Regional para la Excelencia de la Economía Social que sustituirá al actual.
Así, el documento destaca la transversalidad de las empresas de economía social y su presencia en todos los sectores de actividad, como el sector agroalimentario al que representa Fecoam a través de las cooperativas de la Región.

Otro de los puntos que remarca el texto es el componente social de las cooperativas y empresas de la Economía Social, que «comparten valores comunes como la primacía de la persona y del interés general, la reinversión de los beneficios y una gobernanza democrática y participativa. Y a través del respeto a estos principios y características estas empresas ofrecen soluciones al conjunto de desafíos actuales a los que se enfrenta la sociedad».

Santiago Martínez, presidente de Fecoam, «además de ser empresas que compiten en el mercado como cualquier otra, las cooperativas ofrecemos unos beneficios extra, como creación de empleo local, inversión en la propia Región, intercooperación, colaboración con programas de salud y alimentación».

«Además, hay que destacar el esfuerzo que están realizando las cooperativas agrarias y sus socios, tanto en innovación tecnológica como en inversiones, con el objetivo de mantener e incrementar su competitividad y garantiza la calidad y seguridad alimentaria de nuestros productos».
Otros principios recogidos en el Pacto son la potenciación del papel clave de la economía social en la construcción y renovación de vivienda accesible, en la agricultura sostenible y en la distribución de alimentos; la apuesta por la progresiva digitalización de este tipo de empresas; el desarrollo de soluciones de financiación de estas sociedades; el aumento de su visibilidad mediante su puesta en valor, o la activación de medidas que faciliten el acceso a estas empresas de los colectivos más desfavorecidos, a través de las empresas de inserción sociolaboral.

Respuesta ante la crisis

El Pacto reserva también un apartado a destacar la gran respuesta de la Economía Social ante la crisis provocada por la pandemia y subraya que «se encuentra actualmente en primera línea de batalla contra las consecuencias potencialmente destructivas de la Covid-19».

En este sentido, el texto remarca que estas empresas contribuyen a producir y distribuir alimentos a través especialmente de las cooperativas agroalimentarias y también a través de los distribuidores como las cooperativas de consumo, pequeños establecimientos de alimentación y de venta en los mercados locales y Cofradías de pescadores, así como prestando servicios sociales, atención a colectivos más vulnerables como los ancianos.

Desde Fecoam recuerdan que, además de garantizar durante toda la pandemia el suministro de alimentos, «las cooperativas murcianas han llevado a cabo acciones solidarias de apoyo a los municipios donde se ubican, así como donaciones y entregas de material sanitario y alimentos a organizaciones y colectivos desfavorecidos a causa de esta situación excepcional».

Así, los responsables de la CARM consideran que las empresas de Economía Social son «empresas resilientes, que anteponen las personas y el objetivo social a los beneficios y que van a hacer todo lo posible para superar esta pandemia y ser un agente clave de la recuperación económica y social que la Región de Murcia necesitará».

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