Nueve días de repaso en clases y para resolver todas las dudas que existan a día de hoy sobre los exámenes de la EBAU. Unos 3.600 alumnos de segundo de Bachillerato de la Región de Murcia comenzaron ayer a dar clases presenciales de refuerzo para trabajar los contenidos de los que se examinarán el próximo 6, 7 y 8 de julio en la convocatoria ordinaria de la EBAU. Tendrán hasta el 22 de julio para dar estas clases en su instituto con sus profesores entre fuertes medidas de seguridad sanitaria. En aulas, salones del instituto o en las estancias más cercanas a las puertas de acceso es donde los aspirantes de este año están dado sus clases de refuerzo.

Entre las indicaciones a seguir en los centros, destaca el uso preferentemente de las escaleras; la limitación al máximo posible del empleo de documentos en papel y su circulación contando cada alumno con su propio cuaderno o material en papel necesario; así como un refuerzo de la limpieza y desinfección de aseos o zonas comunes. Los alumnos mantendrán dos metros entre sí, no superar las 15 personas por clase y utilizar gel desinfectante y mascarilla en el aula.

La consejera de Educación, Esperanza Moreno, tranquilizó ayer a los que no llegaron a tiempo para solicitar horas de refuerzo y señaló que «si algún alumno no ha podido comunicarlo, por las circunstancias que sean, y decide acudir, el centro no le va a cerrar las puertas, evidentemente».

Frente a este comienzo de las clases de repaso a menos de un mes de la EBAU, el número de alumnos que han demandado este apoyo presencial ha llamado la atención de los representantes de los estudiantes y los sindicatos.

Antonio Amante, presidente de Femae, señala que la Consejería «ha dejado muy poco tiempo para dar estas clases» y considera que el refuerzo podría ir más allá del día 22 para ganar tiempo de repaso y dudas en los institutos. Amante considera que la cifra de alumnos que piden refuerzo, la mitad de los más de 7.000 que tiene previsto la Universidad de Murcia que se presenten a la EBAU este julio, puede ser una señal de que algo no ha ido bien en algunos institutos de la Región: «Hay profesores que han sabido organizarse bien y han dado clases por videoconferencia durante el confinamiento, pero se han dado casos en los que los docentes de Bachiller han enviado las tareas a principios de semana y no han dado clases por videoconferencia. Esto ha podido generar inquietud y demanda de estas clases por parte de los alumnos».

Nacho Tornel, secretario general de Enseñanza de Comisiones Obreras, ve «importante» el dato de demanda de los alumnos y en su opinión estas clases «tendrían que haber comenzado antes». Sin llegar a ser un dato del todo negativo para Tornel el volumen de estudiantes que han pedido refuerzo, «se demuestra que los jóvenes necesitan seguridad yendo a clase y se ve que muestran interés, por lo que haber empezado antes les hubiera venido muy bien». Un aspecto que sí preocupa a CC OO es el número de alumnos «que no aparecen» debido a la falta de recursos tecnológicos que han tenido estos meses y que cuesta hacerles un seguimiento. Aunque sí subraya que «en el caso de Bachiller este aspecto ha sido menor».